La sátira

Soneto clasificado X

Fray Josepho

Mario Noya me retó a escribir un soneto con equis en las rimas. Sin pensar en lo que me metía, recogí el guante. Y he estado una semana dándole vueltas sin encontrar el modo de salir airosamente del compromiso. Al final, la musa me ha visitado de madrugada y he podido mandar el soneto a Mario Noya minutos antes del cierre de la edición.

Un soneto, por pura profilaxis,
me manda hacer don Mario y, genuflexo,
agarro el boli bic, enciendo el flexo,
y llevo las teorías a la praxis.

Es noche ya cerrada. Pasan taxis.
Dos putas en la esquina venden sexo.
(Perdonen si el inciso es inconexo,
pero es que se me atora la sintaxis).

De fondo suena música de saxo:
me voy quedando mustio, flojo, laxo...
¡Pero he de sacudirme este relax!

La musa no me falla, sino el léxico;
plagiando a la Cantudo, pongo "México"...
¡y se lo mando a Noya por el fax!

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