El volcán comienza a emitir una nueva lava "de tipo hawaiano" con mayor capacidad de alcance

La lava, mucho más fluida, arrasa ya 258 hectáreas, 686 edificaciones y más de 22 kilómetros de carreteras.

Sandra León

Tras la pequeña pausa que este lunes registró la erupción del volcán de Cumbre Vieja, los habitantes de La Palma vuelven a ver este martes cómo la lava continúa su curso y está a punto de entrar en el municipio de Tazacorte. Aunque los datos varían según la fuente, se estima que la lava se situaría así a unos 1.000 metros del mar.

Sin embargo, los expertos son incapaces de predecir cuándo se producirá la llegada a la costa, algo que genera gran expectación por el fenómeno explosivo que puede producirse, ya que no hay que olvidar que el agua entra en ebullición a 100 grados y la lava supera los 1.000.

erupcion-volcan-la-palma-210921-1.jpgLa lava se acerca al mar: "El agua se convertirá en cristales que serán como proyectiles"

En ello influyen un sinfín de factores. Entre ellos, la propia composición de las coladas. Según los últimos datos facilitados por el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), la emisión de lava es hoy mucho mayor que la de la semana pasada, pero, sobre todo, es mucho más fluida, lo que le permite avanzar más rápidamente.

En estos momentos hay dos bocas activas: una en el cono principal del volcán y otra por debajo del mismo, que emite lava mucho más fluida y podría llegar al mar por encima de las coladas anteriores. Así, los técnicos se afanan en explicar que este nuevo río es "de tipo hawaiano".

Menos explosivo, pero más efusivo

Esta clase de erupciones se caracterizan por la emisión de material volcánico de manera efusiva, pero no explosiva. A priori puede parecer que, con ello, el peligro disminuye. Sin embargo, los expertos advierten precisamente de lo contrario. "Puede ser peligrosa porque tiene mayor capacidad de alcance de largas distancias que las lavas que salieron en primer lugar", explica a Libertad Digital David Calvo, portavoz de Involcan.

No en vano, según la información actualizada del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), la extensión de la superficie afectada por el avance de lava sigue aumentando y, aunque la montaña de Todoque parecía interponerse como obstáculo, ya empieza a rebasarlo por uno de sus laterales. Ante esta evolución, y con carácter preventivo, son varias las áreas que permanecen confinadas desde el pasado domingo. Concretamente, San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa.

Un trágico balance

El último balance que arroja el seguimiento por satélite del programa Copérnicus de la Unión Europea apunta ya que, desde el pasado 19 de septiembre, el volcán ha destruido un total de 258 hectáreas, 686 edificaciones y más de 22 kilómetros de carreteras.

Los expertos continúan recomendando permanecer en espacios interiores en la medida de lo posible y mantener un radio de exclusión de 2.5 km en torno a los centros de emisión para minimizar el riesgo de impacto de piroclastos y exposición a los gases. En caso de salir de casa, se aconseja usar mascarillas FFP2 y gafas que protejan los ojos.

A pesar del pequeño respiro que el volcán de Cumbre Vieja dio este lunes, los expertos advierten de que "esto no ha terminado" y preparan a la población para acostumbrarse a épocas más o menos explosivas. "El volcán de 1946 tuvo una duración de meses haciendo fases de este tipo", advertía en LD Juan José Rueda, jefe de movimientos sísmicos del Instituto Geográfico Nacional.

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