El penúltimo raulista vivo

Zidane: de la flor a la impopularidad

La ventaja (o desventaja) de llevar tanto tiempo dedicado a esto es que ya lo he oído casi todo. De modo que, en situaciones similares, también todo me suena a hueco y sin sustancia real, lugares comunes, frases hechas... Una Liga (o una Copa o una Champions o cualquier partido de fútbol o de lo que sea) no "se tira". A ver, ¿cómo se tira una Liga? ¿Los vigentes campeones de Liga se ponen de acuerdo al comienzo de la temporada para tirarla, para perder adrede los partidos? ¿Es eso lo que estamos diciendo? ¿Los jugadores del Real Madrid han querido estar a 16 puntos del vigente campeón de Copa? ¿Y cómo es eso de que un futbolista se queda "sin hambre"? ¿O sin ilusión?... Lo dicho: demagogia y lugares comunes. Esto es fútbol, señores, y unas veces se gana y otras se pierde. Y otras se pierde jugando tan mal como lo viene haciendo últimamente el Real Madrid.

Sé que nada de lo que diga o escriba convencerá a quien ya está convencido de antemano de que hay que echar a Zidane, traer cinco o seis futbolistas nuevos y convocar cuanto antes elecciones a la presidencia. Hoy Bale es buenísimo porque ayer marcó dos goles en Balaídos, ayer era un cojo a quien había que enviar cuanto antes a la Premier. El seguidor de un equipo quiere verlo ganando partidos y jugando muy bien, el seguidor del Real Madrid quiere ver al Real Madrid ganando y jugando muy bien... siempre. Y el caso es que resulta difícilmente explicable cómo es posible que el mismo equipo, el mismo, que bailó a la Juve en la final de la Champions, al United en la Supercopa europea y al Barça en la española se haya desmoronado en la Liga de semejante modo. Los mismos futbolistas. El mismo entrenador. El mismo preparador físico...

La voluntad firme de Zinedine Zidane de no incorporar futbolistas nuevos hasta final de temporada tampoco ayuda. Y no ayuda porque no es populista. Lo populista es traer a Icardi, a un central, a Kepa y a Hazard, gastarse 400 millones de euros y ponerlos a jugar ya mismo en lugar de Benzema, Varane, Keylor e Isco. Pero el populismo se ha topado con un hombre que tiene sus ideas muy claras, que es de principios sólidos y que quiere morir con los suyos. ¿Quién puede dar con la tecla de lo que le está sucediendo al Madrid, el periodista desde un plató de televisión o un estudio de radio, el aficionado desde la grada o el entrenador y los jugadores que vienen de protagonizar el mejor año de la historia del Real Madrid?... Yo apuesto por estos últimos, pero reconozco que esa apuesta mía tampoco es demasiado popular ahora mismo.

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