El penúltimo raulista vivo

Yo sí sé por qué se meten con Raúl

Fabio Capello, con quien no comulgo futbolísticamente, no entiende por qué la gente se mete tanto con Raúl. Lo primero que habría que decir es que Capello es el enésimo entrenador que se sienta en ese banquillo, confía en Raúl como titular y sale públicamente en su defensa. Entrenadores de perfiles tan diferentes como Valdano, Camacho, Del Bosque, García Remón, Queiroz, Luxemburgo o López Caro han confiado en Raúl, le han puesto siempre como titular y, en una u otra ocasión, han salido a defender al capitán de los ataques indiscriminados. Había mucha expectación por saber si Capello le cortaría por fin la cabeza a Raúl en el estadio Santiago Bernabéu y a la vista de todo el mundo para que la situación fuera aún más humillante. Este, aducían, no se arrugaría, no se dejaría amedrentar por el presidente, haría lo que tuviera que hacer. Pero la excitación de los anti-raulistas se vio rápidamente defraudada.
 
Habían madrugado para reservar un sitio en primera fila y luego no hubo ajusticiamiento. Ese entrenador conocido en todo el mundo por su carácter, ese entrenador que no se casa con nadie, que no deja que nadie cruce la línea roja, ese entrenador... alineaba a Raúl como titular. Indiscutible además. Y el sábado, tras asistir al linchamiento continuo de un chaval que nunca ha dicho una palabra más alta que otra, Fabio Capello dijo "STOP". ¡A guardar otra vez la guillotina!
 
¿Por qué se meten con Raúl? Los antimadridistas se meten con Raúl como antes lo hicieron de forma destacada, por ejemplo, con Juanito (q.e.p.d.) o Michel. Los antimadridistas se meten con Raúl porque Raúl representa mejor que ningún otro lo que significa el Real Madrid. Y porque Raúl, con veintiséis añitos, ya había ganado todos los títulos posibles, desde la Champions hasta la Liga, pasando por la Supercopa de Europa o la Copa Intercontinental. Todos. Este ensañamiento fue el que llevó, por ejemplo, a mi compañero Walter García a decir el otro día, tras la derrota en Lyon, que el Madrid jugaba con nueve. En el peor partido de Cannavaro desde que empezó su carrera profesional, en un partido en el que todos jugaron mal al fútbol, el culpable, otra vez, era Raúl. Walter, un "capelista" infatigable, tendrá que explicarme cómo es posible que su héroe prefiera jugar sólo con nueve futbolistas antes que dejar a Raúl en el banquillo. ¿Y los madridistas? ¿Por qué se meten algunos madridistas con Raúl? Lo primero que habría que decir es que los madridistas se han metido casi con todos los jugadores. No se salvó ni siquiera Di Stéfano. Aquellos madridistas que se meten con Raúl lo hacen, simple y llanamente, porque han caído en las redes tejidas por los antimadridistas. Y porque, hoy por hoy, defender a Raúl resulta políticamente incorrecto. Lo dije en el caso de Zidane y lo repito ahora con Raúl: no cuenten conmigo para el linchamiento.
 
Una cosa es el Real Madrid y otra la selección. Efectivamente me parecería muy triste que Luis Aragonés prescindiera de Raúl para el próximo partido contra Suecia. Si lo hiciera estaría señalando con el dedo al jugador del Madrid. En la selección, como en su club, Raúl ha sido siempre fijo. Desde Clemente hasta Camacho, pasando por Iñaki Sáez y ahora Luis. Otra cosa es que, tal y como se está poniendo el patio, Luis no debiera ir prescindiendo gradualmente de Raúl. Para mí sigue siendo indiscutible, pero creo que este debate falsario en torno a su persona acabará haciéndole daño. Imagino que, puesto que Raúl es el problema de España, la selección ganará la Eurocopa y el Mundial en cuanto dejen de llamarle. Pero me temo lo peor. Por lo que he detectado de Luis en estas últimas semanas, le veo perfectamente capaz de ofrecer la cabeza de Raúl en bandeja de plata. Si así fuera, que le aproveche, seleccionador. Feliz digestión.
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