El penúltimo raulista vivo

Yo creo a Clos

No se puede ir de chulo por la vida pero sin embargo sí se puede decir que si hay que arrancarle a alguien la cabeza se le arranca y en paz. Es cierto, y quiero dejarlo reseñado aquí, que veinticuatro horas más tarde Marcos se excusó por sus palabras, de modo similar al del jugador que acaba de ser expulsado por agredir a un rival y pide perdón a la finalización del partido para que no le castiguen aún con más dureza: siempre hay un abogado al quite. Lo que habría sido el acabose es que el capitán del Valladolid hubiera seguido en sus trece un día después. Gracias a Dios que no pasó nada, pero... ¿alguien se imagina que Nivaldo le hubiera partido la pierna a Ronaldo en la famosa jugada? ¿O que Ronaldo, harto de la cacería, se hubiera revuelto contra las escopetas y el árbitro le hubiera mandado a la ducha?... Vaya usted después a explicarle al maestro armero que lo de Marcos era sólo "una forma de hablar"...

No se puede ir de chulo por la vida pero sin embargo sí se puede hacer referencia en tono peyorativo a las "tabletas" de un futbolista que quizás acabe de salvar su integridad física gracias precisamente a la potencia conquistada en el gimnasio. ¿Por qué le sienta tan mal a la gente que Cristiano ejercite sus abdominales?... El próximo será el método Pilates, y si no al tiempo. No se puede ir de chulo por la vida pero sin embargo sí se puede decir sin que venga en absoluto a cuento que a uno no le gusta "una Fórmula Uno con pilotitos madridistas y periquitos". Y no se puede ir de chulo por la vida, que es a lo que yo iba, pero sí se puede llamar sin embargo mentiroso a Clos Gómez y a su asistente. Johan Cruyff dijo ayer en una columna de opinión que firma los lunes en un periódico catalán, que él cree a Guardiola cuando afirma que los árbitros habían consensuado una mentira porque "siempre ha hecho gala de serenidad y sentido común". No estoy en absoluto de acuerdo con que Guardiola haya hecho siempre gala de serenidad y sentido común; es más, posiblemente sea uno de los entrenadores más expulsados de la historia de Primera División. Por eso creo a Clos.

No es tampoco la primera vez, ni será desde luego la última, que Guardiola acusa a alguien de mentir y luego se confirma que quien mintió fue él. Y lo que es más grave aún para un árbitro: de mentir a sabiendas de que lo está haciendo. Ya sucedió con Howard Webb: "El penalti contra Messi es muy claro. El árbitro lo sabe y sabe que lo tiene que pitar. Y el linier también está allí para verlo". ¡Y qué decir del Guardiola jugador!... Si de algo no ha hecho gala Pep ni en su etapa como futbolista ni ahora como entrenador es justamente de esa serenidad a la que se refiere su amigo Cruyff. Es lícito que Guardiola quiera ganarlo todo y pasar a la historia del fútbol mundial, y es lógico que los árbitros estén hartos de Jaimito y quieran buscarle las cosquillas. No se puede ir de chulo por la vida y que uno haga ejercicios abdominales en el gimnasio de su casa está a puntito de convertirse en un delito de lesa humanidad, pero sí se puede montar un show en la banda cada dos por tres. Y de eso la filósofa, que también pidió perdón como Marcos, no dice nada.

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