El penúltimo raulista vivo

Ya tengo título para el libro de Calderón

No puede decirse que estas Navidades vengan precisamente sin noticias, noticiejas, rumores, chascarrillos y cotilleos deportivos. Se marcha uno tan tranquilamente a Malacatín y cuando vuelve está todo manga por hombro. De forma que, aunque sea someramente, diré lo siguiente:

Uno: A mí, qué quieren ustedes que les diga, Joan Laporta y José María del Nido siempre me han recordado mucho a Jim Carrey y Jeff Daniels en aquella película de Peter Farrelly... ¿Cómo se llamaba?... Ya me vendrá a la cabeza. Laporta dice muchas tonterías, de acuerdo, pero Del Nido siempre me pareció que trataba de competir en una Liga que no le pertenecía. Quiero decir que la prepotencia del presidente del Sevilla no iba en consonancia con los éxitos reales del equipo. Pero, al final, el baloncito pone a cada uno en su sitio.

Dos: Dicen que Ramón Calderón piensa escribir un libro con sus experiencias como presidente del Real Madrid. El libro se venderá (¿no se agotó Lecturas porque salía Belén Esteban tras la operación?) y no seré yo quien afirme sin conocimiento de causa que la prosa de Calderón no sea lo suficientemente buena (¿no escribe y vende como churros Dan Brown?). Por si acepta sugerencias, le doy un título: Holocausto Caníbal o cómo estuve a punto de convertir en un páramo el estadio Santiago Bernabéu. Expresivo, ¿verdad?... Si es que cuando me pongo...

Tres: Me alegro por Pau Gasol. Su renovación con los Angeles Lakers hasta 2014 es una cuestión de justicia histórica. Y, por si juego fuera poco, se ha buscado al mejor representante posible: Kobe Bryant. Bryant es mucho mejor con Pau a su lado, de ahí que insistiera tanto en su fichaje. Da lo mismo lo que gane al mes, al día o a la hora porque lo genera. Según las últimas estadísticas, Gasol es el deportista más popular y más valorado de España, superando por primera vez a Rafa Nadal. Florentino no podrá traérselo, pero a cambio contrata al marido de la Lima: otro triple de Messina.

Cuatro: Ahora sí que vuelve Schumacher. Dice que lo hace más ilusionado que nunca. No sé qué opinarán los entendidos en la materia, pero a mí me da en la nariz que un piloto de Fórmula Uno no puede tener con 41 años los mismos reflejos que tenía con 30. Me suena a que Mercedes busca un golpe de efecto con el que contrarrestar el gran fichaje del año: Ferrari y Alonso parecen imbatibles sobre la pista; habrá que intentar pasarles en el papel couché.

Cinco: El combate del siglo XXII iba a disputarse a principios del siglo XXI, pero el equipo de Mayweather ha empezado a poner problemas con los procedimientos antidopaje y han acabado por aburrir a Pacquiao. Si hay alguien en el mundo que entienda de boxeo, ese es Bob Arum, y Arum dice que Mayweather no quiere hacer la pelea y que pone la excusa del control antidopaje. Amén si lo dice Arum. Nos perdemos la mejor pelea posible en este momento. Aunque, si yo fuera Mayweather, también habría buscado una excusa.
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