El penúltimo raulista vivo

Y Valdanágoras desempolvó su viejo himatión

Aquí estamos todos los periodistas siguiendo las pistas que nos va dejando el futuro Real Madrid de Florentino: una taquilla que de repente aparece vacía en el Allianz Arena, la publicidad en castellano que ya le preparan al Banco Espirito Santo, unas declaraciones de Berlusconi a propósito de lo blanditos que son en España los impuestos, un paseo por la calle Claudio Coello y la enigmática explicación de su protagonista ("he venido a comprarme el traje para la boda de mi cuñado") para darlo a plena luz del día, aquella conversación del viernes entre Rafa Benítez y el representante de un jugador español del Liverpool que quiere ser feliz fuera de Inglaterra, la mujer de un futbolista que busca colegio para los niños, la novia de otro que le ha echado el ojo a un pisito de soltero muy apañado que hay a dos manzanas del estadio Santiago Bernabéu y, por fin, la lista de la compra de Jorge Valdano, que viene sin numerar del 1 al 3 pero que está muy clara desde el principio de los tiempos, o sea de la candidatura.

Jorge Valdano ya se ha puesto el himatión de Valdanágoras (copyright de Federico Jiménez Losantos) y empieza a hablarnos a los periodistas como si fuéramos niños chicos que no paran en todo el día de joder con la pelota, que diría Serrat, ese gran culé. No se trata de ofender a nadie pero es que sólo el traje de Valdano tiene más clase que los tres años juntos de la gestión de Ramón Calderón. Mijatovic tuvo dos etapas muy marcadas a lo largo de su trayectoria como director deportivo (gomina y perilla) y en ambas te daban ganas de salir corriendo. Supongo que será tan fiable como Valdano, sin que eso quiera decir ni mucho ni poco, pero es que Jorge lo envuelve todo con tal musicalidad que si él hubiera sido el irresponsable del fichaje de Faubert estoy seguro de que nos habría convencido de que el francés era el nuevo Alain Giresse.

Sólo tenemos unas cuantas pistas sueltas -esa taquilla vacía, aquel anuncio en castellano, este paseo por un Madrid soleado en busca de un sastre que corte un traje para una boda- y el verbo fácil de la mano derecha in pectore del presidente in pectore del Real Madrid Club de Fútbol, pero eso se nos antoja suficiente... por ahora. Valdano, que ya ejerce, ha deseado suerte al Barça en la final de la Champions "porque todos somos españoles", ha velado por la estabilidad emocional de "unos jugadores y un entrenador que siguen trabajando en Valdebebas" (si no tienen comunión por medio, añado yo de mi cosecha) y ha dicho que todo empezará a clarificarse bastante "a partir del lunes que viene" aunque "habrá que tener un poco de paciencia". Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia. Ojalá sea así porque al nuevo Real Madrid le va a hacer falta ciencia a raudales, otra cosa bien distinta será la paciencia que muestre el respetable.
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