El penúltimo raulista vivo

Y otra vela al diablo

El Barcelona, como casi siempre a lo largo de estos últimos cincuenta años, pone una vela a Dios y otra por si acaso al diablo. Sandro Rosell quiere que la policía municipal de Madrid castigue a Pepe por saltarse el semáforo en rojo de Leo Messi, pero no que la Guardia Urbana de Barcelona haga lo propio con Sergio Busquets por obviar el paso de cebra con Marcelo; el presidente culé pone como ejemplo el caso de Balotelli, que cumplirá cuatro partidos de sanción en la Premier por pisarle la cabeza a Parker, pero olvida el caso de Luis Suárez, castigado con otros ocho encuentros por sus insultos racistas contra Evra. Guardiola dice que hay que dejar en paz a Pepe mientras que Piqué, Vilarrubí, Gaspart o Iniesta sugieren que el defensa central del Real debería ser castigado de oficio por el Comité de Competición.

Guardiola, que es el que pone la vela a Dios, se muestra ofendidísimo con la posibilidad de que el público del Nou Camp repita lo de Figo con Pepe si es que finalmente Mourinho decide alinearle, pero Rexach (deiciséis años como jugador de la primera plantilla azulgrana y cerca de diez como entrenador) saca a colación el caso del otro portugués y lo que podría ocurrir si jugara en Barcelona. Más allá de que yo me crea o no al personaje, es justo reconocer que la rueda de prensa de ayer de Guardiola, destacada como es habitual con letras de oro por sus habituales Cantores de Hispalis, resultó modélica tanto en el fondo como en la forma, pero, como también suele ser normal, esos mismos palmeros aprovecharon para largarse al cuarto de baño (sí, sí, al fondo a la derecha) mientras hablaba el resto del personal. Una vela a Dios...

Acabo de escuchar en la Ser que a Mourinho no le gusta el fútbol, cuestión esta que al parecer ha sido ratificada por el comentarista deportivo Radomir Antic, a quien sí le gusta un montonazo pese a las escasas ofertas que recibe para hacerse cargo de un banquillo. Asegurar que a Mourinho, o al propio Guardiola, no les gusta el fútbol debe ser tanto como afirmar sin que a uno se le caiga al suelo la cara de vergüenza que a Spielberg o a Foster no les gusta el cine y la arquitectura. Supongo que lo próximo en PRISA será decir que el entrenador del Real Madrid está en trámites de divorcio o que no paga sus impuestos: ¡y todo porque prescindió de Jorge Valdano!... Por cierto: yo, si se encuentra bien, pondría esta noche de titular a Pepe. ¿Qué le puede pasar? ¿Que le tiren la cabeza de un cerdo?...

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