El penúltimo raulista vivo

Y eso que a Messina no le llamaron nazi

De los productores de El Real Madrid seguirá existiendo después de Mourinho y ¿Tú que eres, madridista o mourinhista? llega ahora a sus pantallas Laso puede ganar la Copa de Europa y Mourinho no. Por supuesto que ser educado, como no serlo, no te garantiza éxitos deportivos. Llamarle a alguien "nazi", ironizar con que el hijo menor de edad de un entrenador de fútbol que viaja con su padre a Turquía es "el quinto portero" o desinformar haciendo ver que Cristiano reta a Florentino porque tapa el escudo de su chándal tampoco te asegura vender más periódicos y sin embargo eso es lo que ha pasado. Por otro lado, ¿quién establece aquí el listón de la buena educación y el fair play? ¿Lo establecen los mismos que llamaron "nazi" a Mou u otros distintos?... Por ejemplo, el maleducado Mourinho felicitó ayer al Barcelona por su título de Liga mientras que el educadísimo Guardiola dijo hace más o menos un año que habían pasado "cosas raras".

A lo que iba. El antimourinhismo más casposo y abracadabrante, el más patológico y ventajista, está aprovechando el exitazo del equipo de baloncesto... para sacudir al entrenador del equipo de fútbol. Laso es un caballero, un gentleman, un hombre educado y, además, tiene genes madridistas. Mourinho no. Mourinho es un pirata y ha venido aquí a llevárselo crudo. Y, por si esto fuera poco, dejará el Bernabéu como un auténtico solar. Pero al caballeroso Pablo Laso, que lo es, le han desacreditado de mil formas distintas: que no sabe reaccionar en los momentos delicados, que vuelve locos a sus jugadores en los tiempos muertos, que el equipo no defiende, que no quiere sacarle partido a sus jugadores altos... De todo. El éxito de la sección de baloncesto del Real Madrid es que ha sabido (y ha querido) blindarse y confiar en un proyecto.

El mismo día que el Real Madrid presentó a Ettore Messina como nuevo entrenador yo tuve ocasión de entrevistarle en la Cadena Cope. Recuerdo como si fuera ayer que hablaba bajito y con mucha educación, respondía a todo con un gran sentido del humor, se le notaba alegre y se mostraba ilusionadísimo ante el reto que para él suponía dirigir al mejor club de baloncesto de Europa. Messina lo había ganado casi todo y, aún así, aceptó venir aquí para levantar un proyecto serio; Florentino Pérez estaba deportivamente enamorado de él y le consideraba el Mou del basket. Tras su dimisión, el hombre apocado, alegre y con sentido del humor dijo lo siguiente a La Repubblica: "La prensa española que rodea al club no tiene dignididad y busca lo turbio. El Real está rodeado de unos periodistas sin restricción en el uso del sarcasmo y la provocación y que siempre protegen al jugador español, ponen a uno contra el otro y dividen las opiniones en lugar de unirlas". Y eso que a él no le llamaron "nazi". Messina tampoco ganó la Copa de Europa con el Madrid, ojalá la logre esta noche Laso. Por su bien.

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