El penúltimo raulista vivo

¿Y el Lagarto de Jaén?

Permíteme que te aclare, querido Hugo Sánchez, aunque sólo sea por el pequeño detalle sin importancia de que yo soy nacido en España y llevo en este país algunos años más que tú, que aquí cuando a alguien se le llama "payasete" o directamente "payaso" no es precisamente en un tono coloquial, y que quien lo hace está tratando generalmente de faltar al respeto a la persona en cuestión. Te pondré un ejemplo: a ti, cuando jugabas al fútbol, te llamaban de todo en el campo, de todo; y hay algo que te decían más habitualmente, te llamaban "indio". Tú, cuando te lo llamaban, seguías a lo tuyo, del mismo modo que yo voy a seguir con lo mío aunque me hayas llamado "payasete", pero una cosa es que yo no me ofenda porque un periodista que está a miles de kilómetros y a quien no conozco absolutamente de nada me llame "payaso" o que tú no te ofendieras porque un ultra escondido entre la masa te llamara "indio" y otra bien distinta es que tanto uno como otro, tanto "payasete" como "indio", no sean palabras que se empleen sin ánimo de ofender. A ti te llamaban "indio" con la finalidad de ofenderte, de hacerte daño, y tú me has llamado "payasete" con la misma intención. Con una diferencia y es que yo a ti no te considero un "indio" y a mí mismo siempre me he considerado un pelín payasete, es cierto, así que algo de razón si llevabas.

Vamos a ver, querido José Ramón Fernández, te lo repetiré por quincuagésimo novena vez porque parece que de tanto picante como tomáis os estáis quedando sordos: el debate no ha girado nunca alrededor del Hugo Sánchez futbolista, que ese era extraordinario; ninguno de vosotros me tenéis que contar lo bueno que era el Hugo futbolista porque yo pagué para verlo jugar y lo vi hacerlo en directo cada quince días durante cinco años; el día que Hugo le marcó aquella fantástica chilena al Logroñés, yo estaba en aquel fondo, así que no me tenéis que repetir ni las Ligas que ganó, ni los pichichis que consiguió, ni me tenéis que recordar tampoco la Bota de Oro conquistada, que festejé. El Hugo futbolista estuvo siempre fuera del debate, aquí hablábamos del Hugo entrenador, y ni siquiera de eso sino del modo tan peculiar que el Hugo Sánchez entrenador eligió para dirigirse a Florentino Pérez, que fue lo que provocó que yo preguntara en El Chiringuito si estábamos dando paso a los minutos de humor del programa. Y, salvo que en la última semana el entrenador Sánchez haya ganado algún título más que yo no conozca, su experiencia como técnico sigue quedando reducida a México (con el breve paréntesis del Almería) país en el que conquistó un torneo Clausura y otro Apertura con Pumas; fuera de México, dos torneos amistosos, un Santiago Bernabéu y el ya famosísimo Lagarto de Jaén, título que le pasó por alto al grafista del programa.

Dejémoslo aquí, Hugo, de verdad. Dejémoslo en que yo soy un pelín payasete, eso es cierto, y en que tú, que tampoco es que fueras precisamente un futbolista comedido o recatado sobre el terreno de juego, lo tienes en chino mandarino para dirigir algún día al Real Madrid con ese "modo tinder" que tienes de dirigirte a Florentino Pérez, como si fuera una novieta o un ligue de una noche de verano. Hoy Santi Solari ha firmado como entrenador hasta junio de 2021, más de dos años y medio a partir de ahora; y hoy, justo hoy, precisamente cuando el Real Madrid anuncia oficialmente que un compañero tuyo de profesión se hace cargo del banquillo más complicado del mundo, tú vuelves a repetir en una entrevista que estás preparado para dirigir al Real Madrid. Si a ti te parece bien... por mí fenomenal, pero igual Santiago Solari no piensa lo mismo. Y, ya por último, un consejo para el grafista: la próxima vez mete en la lista al Lagarto de Jaén, que todo cuenta.

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