El penúltimo raulista vivo

Villa, un caso especial

Es difícil justificar futbolísticamente hablando la ausencia de Michu en el bolo de mañana ante Uruguay. Primero por eso, porque se trata de un amistoso sin ninguna importancia y se supone que el seleccionador debe aprovechar precisamente ese tipo de partidos para probar a gente nueva; y segundo porque Miguel Pérez Cuesta se está ganando a pulso ser convocado por Del Bosque gracias al temporadón que está haciendo en el Swansea City. Michu lleva marcados 13 goles en la Premier, cuatro menos que Luis Suárez y cinco menos que Van Persie, con la diferencia que supone lograr esos registros con un equipo de la zona media-baja de la clasificación a conseguirlos con el United o el City. Miguel dice que no está decepcionado pero yo no le creo: ¿Cómo no estarlo si sabes que por mucho que hagas siempre podrá haber otros motivos por los cuales te dejen en casa?

Del Bosque siempre hace lo mismo cuando el debate futbolístico simplemente no se tiene en pie: apelar al cariño. Para no convocar a Michu, que está llevando en volandas a su equipo en una competición tan complicada y exigente como la inglesa, tira del cariño que le tiene a Villa, quien por otro lado está buscándose una salida debido a su extraña situación en el Barcelona de Tito Vilanova. Pero el cariño (y el respeto, que también se lo ha ganado y con creces el delantero asturiano) no debe excluir la pura y dura meritocracia. Algunos también le pedimos al saleccionador que expresara con hechos el cariño a Raúl González Blanco, pero Vicente se mostró duro como una piedra anteponiendo el fútbol (que también tenía el gran capitán blanco) a las sensiblerías.

Como su propio nombre indica, un seleccionador está para seleccionar. El de fútbol selecciona a los mejores futbolistas según su propio criterio. Del Bosque dice que no le encuentra hueco al tercer máximo goleador de la Premier y, aunque ciertamente sorprendente, hasta incluso eso puedo llegar a entenderlo... siempre y cuando no tire de criterios extrafutbolísticos para explicar por qué Villa sí va y Michu no lo hace. Para más inri, el partido no le importa absolutamente a nadie y es en Qatar porque Villar no ha encontrado un sitio más lejos. Quiero decir que la ocasión la pintaban calva para que Del Bosque le encontrara un hueco a uno de los delanteros españoles que están actualmente en mejor forma, un guiño del tipo "tranquillo, te seguimos, valoramos lo que haces". Pues ni eso. Villa aglutina todo el cariño de Del Bosque. Y, como en el caso de Adrián en su día, la justicia vuelve a brillar por su ausencia. Es un "caso especial". Como el de Reina supongo.

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