El penúltimo raulista vivo

Vamos a por ti Arsenio

Fibonacci no habría podido expresarlo mejor que Pellegrini. Efectivamente, la Liga sigue abierta hasta que las matemáticas no digan lo contrario. Lo que hoy dicen las matemáticas es que el Barcelona tiene 52 puntos y el Real Madrid 47, de forma que, con otros 54 todavía en juego, la Liga, tal y como apuntaba tan acertadamente don Manuel a la conclusión del partido de Riazor, sigue abierta. En lo que no puedo estar de acuerdo con el entrenador chileno es en que el partido contra este Deportivo, que no es precisamente el de Bebeto, no fuera una final, más aún tras la victoria de los azulgrana en El Molinón. Si el Madrid, fiel a su tradición de los últimos 18 años, no hubiera obtenido los tres puntos, la Liga, aunque matemáticamente posible, se habría puesto complicadísima. El Real jugó uno de sus mejores partidos de la temporada ante un rival debilitado por las bajas y que se equivocó yendo a buscarle; con espacios por delante y jugando al contragolpe, el Madrid fue letal.

Noto al madridismo del blog francamente excitado con la victoria de La Coruña por un doble motivo: el primero es que el equipo acaba con una mala racha que duraba casi veinte años, y el segundo es que el entrenador del Real Madrid que ha conseguido romper esa terrible maldición, cual Gandalf del balón, ha sido Pellegrini, de quien sigo pensando que está más despistado que Michael Knight en un Seat Panda; lo que hizo con el canterano Mosquera, veladamente criticado además por el propio Jorge Valdano, puede que no haga temblar los cimientos del estadio Santiago Bernabéu pero a mí sí me parece muy significativo del desconocimiento que del club sigue teniendo este caballero. Ojalá pudiera compartir la excitación de quienes aquí tienen el detalle de intervenir a diario e irme a festejar la victoria de Riazor a La Cibeles, pero a mí no me pagan para excitarme sino para analizar lo que observo. ¿Y qué veo?... Pues veo que ya estamos en febrero, que vuelve la Champions y que el Madrid da un pasito hacia adelante y otro hacia atrás. Eso es lo que veo.

Tampoco existía la maldición de Riazor. El Real Madrid fue ayer netamente superior al Deportivo por primera vez en 19 años, de ahí que ganara el partido. Así de simple. Desde aquí le propongo a Florentino Pérez que le haga entrega a Pellegrini de una bonita placa conmemorativa. El problema es que el Madrid, que ayer sí estuvo, otras veces sin embargo no está o asoma la cabecita y luego se va, y así decididamente no se ganan la Liga o la Champions, que era para lo que estaba confeccionado este nuevo y millonario equipo. El problema que yo veo es que ahora irrumpen de golpe en escena Inter, Bayern, Chelsea, Arsenal, Manchester y, por supuesto, Barcelona, y sigo pensando que este equipo no está preparado para aguntar semejante acometida. Querría equivocarme. Es más, ojalá me equivoque. Pero sigo sin verlo. La Liga y la Champions, como aseverarían Pellegrinacci y el mismísimo Perogrullo, son matemáticamente posibles. Qué más da por tanto todo lo anterior si al fin y al cabo se ganó en Riazor, se acabó con la maldición, se espantaron las meigas... ¡Brindemos todos juntos porque esto carbura!... Vamos a por ti Arsenio...
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