El penúltimo raulista vivo

Una pregunta para Casillas

Estamos en un país libre. Si David Trueba, cuya mayor contribución al séptimo arte es quizás la agotadora Soldados de Salamina, puede afirmar tan tranquilo en la revista Fotogramas que detesta a Steven Spielberg, que tiene cuatro películas seleccionadas por el American Film Institute entre las cien mejores de toda la historia, porque "le ha hecho un daño brutal al cine" sin que caiga rauda sobre él una patrulla de la policía cinematográfica, no sé por qué yo, entre tanto fasto, no voy a poder seguir manteniendo exactamente lo mismo que dije sobre Luis Aragonés antes de que le ascendiéramos a los altares, y que no afecta, por cierto, a su indudable éxito deportivo y personal en la Eurocopa que acaba de finalizar: Luis, que ha hecho historia en el mes de junio de 2008, mintió cuando dijo que se iría si España no alcanzaba al menos las semifinales del Mundial de 2006, se equivocó al prescindir de Raúl y luego no supo explicar por qué lo había hecho, dejándole esa tarea a sus satélites.

Debe ser que el éxito de la Eurocopa le ha ablandado los sesos a más de uno. Ahora me entero de que fue Zapatero, y no Torres, quien marcó el gol de la final a pase de Lissavetzky, y no de Xavi. También me informan de que una asociación ha puesto en marcha una iniciativa para que le pongan una calle de Móstoles a "la madre que parió a Casillas", y en El Mundo han empezado a solicitar firmas con objeto de pedirle perdón a Luis. Una voz en "off" del canal televisivo Cuatrovski, el mismo en el que durante todo el mes de junio ha aparecido otro tipo chisposo del estilo de Carreñoski clavándole palillos a un muñequito de trapo, (¡cuidado con el vudú, compañero, que Podolski también te puede poner a ti una vela negra!) pidiendo para los demás migrañas, dolores intestinales y lesiones musculares varias, y otras en "on" de otros canales, se empeñan en que "los periodistas", así, en abstracto, le pidamos perdón a Luis (¿también De la Morena, que le insultó personalmente?) no se sabe bien por qué. O al menos yo no lo sé. ¿Por qué, voces en "off" y voces en "on" he de pedir yo perdón?... ¡Anda, un pareado!...

Hasta Iker Casillas, por quien siento un aprecio personal indudable, ha solicitado que los periodistas críticos con Luis rectifiquemos nuestras palabras. Pero si yo doy por hecho que las paradas milagrosas del portero del Real Madrid y nuevo capitán de la selección española no son fruto de la improvisación sino de su trabajo y esfuerzo diarios, no comprendo por qué él sí puede pensar que las opiniones críticas de los periodistas profesionales serios son producto de la ofuscación o la inquina personal y giran, cual veleta, dependiendo de por dónde sople el viento. En mi caso, las críticas hacia Luis, explicadas al principio de este artículo, siguen valiendo exactamente igual con una Eurocopa o tres Mundiales. Por supuesto que sigo pensando que Raúl se ganó sobre el campo su convocatoria y que Luis no explicó bien su ausencia de la lista de veintitrés. Y ahora, dime, Iker: ¿tú crees que Raúl, tu compañero de equipo, el capitán del Real Madrid, se ganó estar con vosotros en Austria o, por el contrario, piensas que el seleccionador hizo bien dejándole en España? Mójate y yo mismo iré a pedirle al alcalde de Móstoles que le pongan tu nombre a una calle.
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