El penúltimo raulista vivo

Un sueño típico de la nobleza

Han pasado diez años, seis meses y tres días desde que Florentino Pérez compareció en rueda de prensa para explicar sus motivos para no renovar el contrato de Vicente del Bosque. Diez años y medio. Yo ya dije entonces lo que pensaba acerca del asunto, y lo hice por cierto cuando quienes hoy le lavan los pies con agua de rosas al actual seleccionador le mataban a diario y decían de él que carecía de la categoría necesaria para ocupar ese banquillo. Del Bosque era un "hombre con suerte", una "buena persona". En 2008, cuando Villar eligió a Vicente para el puesto que ocupa actualmente, volvieron a la carga y arreciaron contra él las mismas críticas vertidas más o menos por los mismos: "¿Del Bosque sustituto del "sabio"? ¿Acaso Villar se había vuelto majareta?... Vaya forma de dilapidar la herencia del inigualable Luis Aragonés"...

Han pasado diez años y seis meses desde que Florentino Pérez decidió no renovarle el contrato a Del Bosque, tiempo más que suficiente para que tanto él como quienes le rodean descansen en paz y disfruten inteligentemente, o lo que es lo mismo en silencio, de sus éxitos. El plan les ha salido de maravilla, han ganado una Eurocopa y un Mundial y ahora, en Brasil, pueden conseguir otro más. Pues no, no hay tutía. El último en hablar ha sido Javier Miñano, actual preparador físico de la selección y por lo tanto un hombre agradecido a Del Bosque, quien en su cuenta de Twitter ha deseado para 2014 el reconocimiento del presidente del Real Madrid, "que dejó marchar al mejor entrenador posible para su equipo". De la venganza tuitera de Miñano, que posiblemente haya sido más papista que el mismísimo Papa, no ha querido por supuesto hablar Del Bosque.

A mí, y ya lo he dicho en otras ocasiones, al asunto ya me atufa, huele a rancio, apesta a frustración y odio. Florentino tomó su decisión, la suya, la tomó él y se equivocó o acertó (yo creo que lo primero) pero lo hizo él. Uno puede estar molesto con una decisión un año, dos, tres, cinco... pero, ¿diez? ¿Diez años y medio dando la matraca con el mismo asunto?... Vicente del Bosque ha ganado, demostró que es un entrenador de éxito con España, el primer técnico de nuestra historia en ganar un Mundial, el primero en muchas cosas, una persona lisonjeada de norte a sur y de este a oeste del país, un hombre de indudable éxito. Vicente se equivoca al pretender que el presidente del Real Madrid Club de Fútbol vaya a su casa con el Botafumeiro a cuestas porque no lo va a hacer. Tampoco por un marqués. Supongo que es un sueño típico de la nobleza. Serene a la tropa, señor seleccionador, tranquilice a sus muchachos y céntrese en hacer un buen papel en el Mundial y en elegir a los mejores para el Balón de Oro del año que viene a ver si por fin le sale.

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