El penúltimo raulista vivo

Un mes y dos días después

Un mes y dos días después de celebradas las elecciones en el Real Madrid mi pregunta sigue siendo exactamente la misma: ¿eran necesarias? O, por mejor decir, ¿para quién eran necesarias? Se suponía que los socios tendrían que haber extraído conclusiones del debate entre los candidatos. Esa era la idea, ese era el argumento central de quienes defendían la convocatoria inmediata de elecciones, ya, a toda pastilla. Daba la impresión de que, de lo contrario, la lava del Timanfaya sepultaría al estadio Santiago Bernabéu. Pero, desafortunadamente, lo único que extrajeron los socios fue cuatro puñales, dos balas y algún que otro perdigonazo. Sólo faltó el gas mostaza. Todos los candidatos a la presidencia del Real Madrid sin excepción dieron una imagen lamentable. Nadie, ni siquiera el socio más avezado, pudo extraer ninguna conclusión por el simple hecho de que el debate deportivo no existió.

Sólo se produjo un cruce de insultos y descalificaciones personales. Al menos Arturo Baldasano y Lorenzo Sanz sí me reconocieron en El Tirachinas que lo sucedido no ayudaba en absoluto al club, y que ninguno de ellos había estado a la altura de las circunstancias. Vuelvo a preguntarme en voz alta: ¿para quién eran necesarias las elecciones del Real Madrid? Eran necesarias para el ganador. Y el pasado 1 de julio no podíamos responder a esa pregunta con un nombre y un apellido, pero hoy ya estamos en disposición de hacerlo. Las elecciones del Real Madrid eran necesarias para don Ramón Calderón, que fue quien las ganó precisamente. Ganó Calderón y, al menos por unos cuantos días, también consiguieron hacer feliz al vicepresidente de la Asociación de Garajes. ¿Y el Real Madrid, qué? ¿Otra vez campeón de Europa? Seguro que lo será, pero no por lo que ocurrió el 2 de julio de 2006.

"¡Por dinero... No va a faltar!" Aún recuerdo esa frase de Fernando Martín en su primera rueda de prensa como presidente madridista. "¡Por dinero!"... Entonces levantó los ojos por encima de las gafas caladas y repasó a los periodistas uno por uno... "¡No va a faltar!"... Y, como decía Fernando Martín, por dinero no faltará. Ni tampoco por prestigio internacional. ¿Martín habría podido traer a Van Nistelrooy? ¿Y a Cannavaro? ¿Y a Emerson? Yo, sinceramente, creo que sí. Todos los futbolistas quieren jugar en el Real Madrid. Mijatovic, Hierro, Camacho, Del Bosque, Perico el de los palotes... Tanto monta, monta tanto. Me parece que lo mejor que se ha hecho hasta la fecha ha sido nombrar a Míchel director de la Ciudad del Fútbol de Valdebebas. Eso y prescindir de Emilio Butragueño y Benito Floro.

Postdata: Golito de Raúl. El gran capitán empieza a funcionar. Fue el mejor. ¿Alguien quiere decir algo?
A continuación