El penúltimo raulista vivo

Un Balón de Oro politiquillo

Hay que ver cómo somos a veces los periodistas. Nada más acabar (con nueva derrota por cierto, la enésima) el partido del Real Madrid en el infierno de Alemania, aún sangrante la herida blanca, a Casillas fueron a preguntarle por su famosa votación para el Balón de Oro. No era, creo yo, el mejor momento para hacerle esa pregunta e Iker salió de puños como pudo explicando que justo a esa hora no tenía el cuerpo para demasiadas fiestas y añadiendo a continuación que cuando votara votaría (algo así como cuando, en la brillante El tormento y el éxtasis, el Julio II interpretado por Rex Harrison no hacía más que preguntarle "¿Cuándo terminarás?" al Miguel Angel a quien daba vida Charlton Heston, y éste no paraba de responder "cuando lo acabe"). Así es efectivamente: Casillas votará cuando vote aunque, yo creo que desafortunadamente para él, a estas horas todo el mundo sepa ya la orientación exacta de su voto.

Una de dos: o bien Iker tenía un interés especial, por un detalle que sigue escapándoseme, en que se supiera a quién iba a votar antes de que le hicieran llegar la papeleta a la federación o por el contrario tiene un serio problema y debería atar en corto a su círculo más próximo puesto que alguien de su entorno es un auténtico chivato... y además por capítulos. Por capítulos, sí, puesto que, más o menos a las dos horas de contarle a un periodista que no era el momento de hablar del Balón de Oro ni tampoco del Príncipe de Asturias ("ese gran premio"), en Onda Cero desvelaban nombre, apellidos, documento nacional de identidad, color preferido y razón social de los entrenadores elegidos por Casillas: Del Bosque, Mourinho y Di Matteo. Y por si quedaba alguna duda de que iba a otorgarle sus cinco puntos a Sergio Ramos, éste hizo un comentario en twitter dándole efusivamente las gracias a su amigo.

Caretas fuera. Anoche dije en Futboleros algo que alarmó, innecesariamente en mi opinión, al personal. El que Cristiano Ronaldo obtenga el Balón de Oro en reñidísima competencia con Leo Messi (porque a nadie se le escapa que esta historia es cosa de dos y porque también se ha filtrado que el premio se inclinará de un lado u otro por un puñado de votos) no es únicamente importante para el jugador sino también para el Real Madrid. Hoy los clubes de fútbol funcionan como auténticas empresas y en concreto la merengue tiene un presupuesto de 500 millones de euros, que no es precisamente una fruslería. Sé que si Casillas vota lo hace como capitán de España pero, dando por hecho que Iker tiene pocas probabilidades reales de alzarse con la victoria y teniendo igualmente en cuenta que para su empresa resulta importante estratégicamente hablando el que Cristiano gane este premio, debería elegir directamente a quien le dijera el club. No nos engañemos: Iker no dará ningún punto a Messi no porque no se lo merezca sino porque el argentino juega en el Barcelona y compite con Cristiano. ¿Para que ser sólo un poquito políticos cuando podemos serlo del todo?

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