El penúltimo raulista vivo

Un anillo español

El señor Kobe Bryant, ganador de tres anillos de la NBA, elegido en tres ocasiones MVP del All Star, medalla de oro olímpica, mantiene la mirada fija en el techo del vestuario del Staples Center. O quizás sea el techo del Amway Arena, da igual. Es el cuarto o el quinto partido de la gran final y el caso es que el señor Bryant, el sucesor de Michael Jordan, uno de los jugadores de baloncesto más importantes de toda la historia, regresa bruscamente de donde sea que se recluyen mentalmente los deportistas de élite ante sus grandes citas y, como impulsado por un muelle interior, aparece de repente sentado de frente a Pau Gasol: "Eh, Pau, ¿estás listo, estás preparado?"... Gasol está recostado boca arriba en otra camilla y, urgido por su ilustre compañero, no le queda más remedio que mirarle a la cara y decirle que sí, que jamás en su vida ha estado más preparado para algo, que lleva preparándose para aquello desde que empezó a jugar en el Club Baloncesto Cornellá.

Pau Gasol no es el relleno exótico de un equipo glamuroso que necesita completar su plantilla con una cuota de hispanos, no. Bryant baja de su nube y mira a los ojos de Gasol porque sabe que sin su participación no habrá nada que hacer. No se fía de Bynum y Ariza no acaba de convencerle. Lo que está haciendo Odom es realmente encomiable, pero Kobe sabe que cuando empiece la batalla requerirá de Gasol ahí abajo. Desde que llegó a Los Angeles, Bryant no se ha cansado de lanzarle elogios: "es muy inteligente y un jugador increíble, nos ayudará a ganar el campeonato". Kobe Bryant aconsejó personalmente el fichaje de Gasol cuando no se sabía si el equipo iba o venía. En 1986, Fernando Martín, una superestrella europea, probó suerte y se fue de Erasmus a la NBA. El abrió la puerta por la que se ha colado Gasol, pero mientras que Fernando no pasó de extra, todos tuvimos siempre muy claro que Pau sería uno de los protagonistas.

Los periodistas deportivos estamos aquí entre otras cosas para relatar las proezas de estos superhombres, lo que no impide que algunos te puedan caer mejor que otros. Del perfil de Pau Gasol publicado en Libertad Digital me quedo con esa parte en la que se habla del catalán que se siente profundamente español y que nunca se ha dejado utilizar por los nacionalistas para sus componendas políticas. No tengo inconveniente en decir que me alegro más por los triunfos de Pau que por los de otros deportistas españoles y supongo que eso tendrá bastante que ver con el hecho de que el mayor de los Gasol siempre haya tenido una palabra de recuerdo y de cariño para sus compatriotas de España. Pau está tocado por una varita mágica que le convierte en un jugador de baloncesto único e irrepetible. De ahí que Kobe Bryant se dirija a él: "Eh, Pau, ¿estás listo, estás preparado?"... Está más listo y más preparado que nadie.
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