El penúltimo raulista vivo

Tuits, retuits, encuestas, campañas y deontología profesional

Últimamente están pasando cosas muy extrañas. El otro día, sin ir más lejos, lo que para el corresponsal de Mundo Deportivo en Madrid era un penalti claro de Benatia sobre Lucas Vázquez a una hora determinada de la noche, dejó de serlo por arte de birlibirloque a otra hora concreta de la madrugada. Lo del penalti es discutible en el sentido estricto del término, o sea que se puede discutir porque de todo se puede opinar, pero el ocultamiento casi generalizado al que se ha venido sometiendo en España a una jugada tanto o más trascendente que esa, y me refiero al gol mal anulado a Isco en el minuto 17 de partido, nos indica que en algunos juicios existe una intención clara, y que en este caso la intención no puede ser otra que la de hacerle daño al Real Madrid porque sí, porque él lo vale.

Y no lo entiendo: el Madrid gana para nosotros (a los medios de comunicación me refiero) oyentes, lectores y telespectadores. Gracias al Real Madrid, que lleva clasificándose 8 años seguidos para las semifinales de la Copa de Europa, trabajamos más y mejor, y viajamos por el viejo continente, y cobramos dietas. Es cierto que los jugadores del Real Madrid conceden cada día que pasa menos entrevistas personalizadas pero, aún así, medios de comunicación abiertamente hostiles tienen el privilegio de contar de vez en cuando con algún futbolista de la primera plantilla en directo y en el estudio: ¿Cuándo fué la última vez que eso pasó con un jugador, por ejemplo, del Barça? El futbolista franquicia del Real Madrid, que es Cristiano, habla de vez en cuando, mientras que el futbolista franquicia del Barça, que es Messi, no habla nunca para medios españoles, a los que maltrata con su silencio una y otra vez. Por no pedir, los aficionados madridistas ni siquiera piden la independencia de la Comunidad de Madrid, ni apoyan un proceso ilegal e inconstitucional, ni se ponen del lado de unos golpistas. Pese a todo, y como denunció el sábado Zidane, una ola de antimadridismo recorre España. Y, ojo, no me refiero al antimadridismo de aficionados, no, me refiero al antimadridismo que está incrustado en la esencia misma de algunos medios de comunicación. ¿Vende más eso?... Puede que sí.

La deontología, o sea la parte de la ética que trata los deberes y principios de una profesión, en esta caso la mía, está muy bien, pero... ¿cómo aplicarla? ¿Y quién la aplica? ¿Y cómo distinguirla? Si un médico no socorre a un paciente, sabemos que está faltando gravemente al código deontológico; si un arquitecto construye un edificio con materiales de segunda y éste se cae, sabemos que está faltando gravemente al código deontológico; si un abogado hace públicas sus conversaciones con uno de sus clientes, sabemos que está faltando gravemente al código deontológico; pero, ¿se atenta contra el código deontológico por decir que tal o cual jugada es penalti o no lo es? Yo creo que no. Yo creo que un periodista atenta al código deontológico cuando, por motivos espurios, arremete contra una institución mintiendo.

Por ejemplo: ¿Falto yo al código deontológico periodístico por criticar a un compañero por tratar de un modo el 6-1 del Barça al PSG y de otro modo el 1-3 de la Juve al Madrid? Yo creo que no. Esto, a mi modo de ver, forma parte del debate, pero la deontología no tiene nada que ver con esto. ¿Cómo se falta al código deontológico periodístico? Pues, por ejemplo, mintiendo a sabiendas de que lo estás haciendo. Si yo mañana publico una encuesta desde el perfil oficial de El Primer Palo y pregunto lo siguiente: ¿Piensa usted que después del penalti que le pitaron a Lucas y que no se haya sancionado a Ramos hay una mano blanca del Madrid en la UEFA?, yo estoy mintiendo puesto que estoy otorgando carta de naturaleza a la posibilidad de que, efectivamente, al Madrid le hayan concedido un gol ilegal y no hayan sancionado a uno de sus futbolistas porque tiene contactos con el máximo organismo del fútbol europeo. Si, a los 10 minutos, yo borro dicha encuesta, o el director general de EsRadio me obliga a borrarla aunque yo no quiera, es porque o bien yo mismo o bien alguien de mi entorno se ha dado cuenta de que esa encuesta atenta gravísimamente contra el código deontológico periodístico. Otra cosa es, por supuesto, que yo aporte pruebas, pero, y a los hechos recientes me remito, la prueba no es decir que el "señor Real Madrid" o el "señor Fútbol Club Barcelona" te han dicho esto o esto otro...

El penalti de Lucas es lo de menos, lo de más es que se oculte el gol legal de Isco. Real Madrid Televisión es, como su propio nombre indica, el canal de televisión del Real Madrid. Es un medio oficial, claro. Pero no conozco ni un sólo caso, ni uno, de un profesional de Real Madrid Televisión a quien hayan obligado a mentir. Es posible que si un trabajador de Real Madrid Televisión atacara al Real Madrid un día sí y otro también tuviera sus días contados en el canal, del mismo modo que me juego pajaritos contra corderos a que si un trabajador de la Cadena Cope hablara mal de Su Santidad el Papa Francisco también tendría sus días contados en esa emisora... salvo que reportara pingües beneficios. Que, con la que está cayendo y lo que todos (todos) sabemos se acuse a Real Madrid Televisión de manipular o de información sesgada es de risa. En cualquier caso, y en mi opinión, sería la información sesgada de un canal de televisión a favor del Madrid contra la información sesgada de cientos de medios contra el Real Madrid. Batalla desigual, sin duda. Y poco deontológica.

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