El penúltimo raulista vivo

Todos contra el Barça... otra vez

Si José María Casanovas llama de repente gitano a Figo, en un comentario profundamente racista por el que tengo entendido que ya ha pedido perdón, no es porque el portugués fichara en su día por el Real Madrid sino porque se burló de Toni Frieros. El periodista de Sport, diario del que es editor Casanovas, se creyó de verdad que el jugador era su amigo y, ya puestos, escribió un libro titulado "Figo, nacido para triunfar". Cuando crecieron los rumores acerca de que el capitán azulgrana no acudiría a la presentación del Barça porque tenía un acuerdo firmado con Florentino Pérez, Casanovas mandó a Frieros al Algarve y este regresó con el siguiente titular bajo el brazo: "Me quedo en el Barcelona". Afortunadamente para Casanovas, las declaraciones de Messi diciendo que él jugará siempre en el Camp Nou no se las ha hecho a su periódico sino a TV3; quién sabe lo que dirán del argentino en la televisión autonómica dentro de diez años y a quién tendrán que pedir entonces perdón.

Apañados están en la ciudad condal si ahora resulta que el punto de mesura y sentido común lo tiene que poner en toda esta historia el ex presidente Gaspart. El hombre al que F.P. dejó compuesto y sin Figo, el mismo que juró que jamás olvidaría tamaña afrenta, aquel que aseguró que no descansaría hasta ver cumplida su terrible venganza, que aún no sabemos en qué consiste, le recuerda a su sucesor en el cargo que las instituciones tienen cosas bastante más importantes que hacer que intentar desestabilizar al Barcelona, por mucho que sea más que un club. Fue Arrigo Sacchi quien se mostró plenamente convencido de que, conociendo como conoce a Florentino, iría decididamente a por Messi, Ronaldo y Kaká, de forma que la conjura de Laporta se internacionaliza y pasa a ser responsabilidad de las instituciones italianas: todos contra el Barça, incluído Silvio Berlusconi y el Palacio Quirinale. Lo de Franco es una bobada al lado de esto.

Figo le dijo en el Algarve a su amigo Frieros que él se jubilaría vestido de azulgrana y Messi aseguró el sábado que no se movería de donde estaba aunque sólo veinticuatro horas más tarde puso el ejemplo del otrora idolatrado Ronaldinho para concretar que el adjetivo "imposible" no estaba en el diccionario del fútbol. Y añadió: "no se portaron bien con él". Porque el Barça se ha portado muy bien con los Messi, pero lo cierto es que el club no es famoso precisamente por cuidar de sus estrellas. En el caso de Figo, Florentino detectó rápidamente el escape, y allí que se fue con Futre para sellarlo de una vez por todas. Los Messi son aparentemente felices, pero F.P. es un especialista en localizar las fugas y Laporta lo sabe. Por cierto que Gaspart nos saca al fin de dudas a propósito del nombramiento de Ramón Calderón como presidente de la Comisión del Centanario federativo: "responde a la lealtad de Villar con la gente que le ha ayudado y apoyado en sus proyectos y su reelección". Ahora sí lo entiendo, Clemente.
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