El penúltimo raulista vivo

Sorpresa de una ministra

La vicepresidenta económica del Gobierno está sorprendida, aunque no escandalizada "porque es una palabra de otro tinte", porque Caja Madrid, La Caixa y el Banco de Santander hayan prestado dinero al Real Madrid para llevar a cabo las operaciones de Kaká y de Cristiano Ronaldo, y pide a los bancos que sean "menos prudentes" a la hora de conceder créditos a las familias y las empresas. Es posible que Elena Salgado debiera haber empezado su intervención en Televisión Española tal y como la acabó, puntualizando que, en cualquiera de los casos, se trata de "una empresa privada que se comporta como tal y toma sus decisiones como cree más oportuno". A la número tres del Gobierno de Zapatero habría que haberla puntuado con un 10 como a Nadia Comaneci si hubiera zanjado así el asunto, aunque comprendo que para la titular de Economía de un país que supera con creces los 4 millones de parados y que genera el 40% del desempleo total de la Unión Europea el de Cristiano haya sido un bocado demagógico demasiado apetitoso como para despreciarlo.
 
Es curioso cómo actúan la sorpresa y el escándalo sobre nosotros. Depende de quién se trate, reaccionamos sorprendidos o escandalizados ante determinadas circunstancias y sin embargo pasamos olímpicamente de otras, y al revés. La prensa salmón explica hoy con mucho detalle por qué algunas entidades bancarias confían en el Real Madrid y, si ustedes me permiten la inmodestia, yo mismo traté de aclararlo aquí mismo el otro día. La señora Salgado, por seguir con el caso que nos ocupa, está sorprendida de que un Banco o una Caja de Ahorros concedan un crédito al club de fútbol más rico del mundo para realizar una inversión que sus gestores consideran segura y rentable y sin embargo no se sorprende ni escandaliza cuando una compañera suya de gabinete asegura en una emisora de radio (ni siquiera en la intimidad) que "un feto de 13 semanas es un ser vivo pero no es un ser humano".

Escucho a la periodista Maria Antonia Iglesias, esta sí indignadísima, preguntándose en voz alta por qué los créditos no llegan a las familias y a las pequeñas y medianas empresas y sí al Real Madrid. Es, por cierto, una magnífica pregunta que Iglesias parece querer trasladar a Florentino Pérez cuando su interlocutora debiera ser la responsable de Economía de un Gobierno que se autotitula socialdemócrata: "¿por qué no llegan los créditos a las familias que los necesitan y a las pequeñas y medianas empresas?"... Es posible que Salgado no tenga respuesta para Iglesias y existe la remota posibilidad de que quien sí tenga respuesta para esa pregunta sea el presidente del Real Madrid, aunque, por lo que yo sé, a Florentino Pérez, ex UCD y ex PRD, no le van demasiado el puño y la rosa. De lo que sin duda no tiene la culpa Ronaldo es de la escandalosa imprevisión del Gobierno al que pertenece la sorprendida Salgado. Me apuesto pajaritos contra corderos a que antes de que Aído haya dicho otra memez como la citada anteriormente, Florentino ya habrá rentabilizado el fichaje de Cristiano.
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