El penúltimo raulista vivo

Sor Del Bosque

A lo largo de la historia, las relaciones entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid han pasado por diferentes fases. En la actual, y gracias fundamentalmente a que Florentino Pérez, Enrique Cerezo y Miguel Angel Gil se llevan razonablemente bien, reina la paz y la armonía entre estos dos vecinos futbolísticos. Hasta tal punto es esto así que, incluso después de un partido tan bronco como el del miércoles en el estadio Santiago Bernabéu, ni jugadores ni entrenadores ni directivos de ninguno de los dos equipos han abierto el pico al respecto y han decidido pasar página. Ni jugadores ni entrenadores ni directivos han abierto el pico... hasta el jueves por la noche. Ayer, en la Cadena Cope, Gil decidió romper las hostilidades y habló de "provocación" de Pepe y Arbeloa a Diego Costa, jugador conocido por su fair play dentro de los terrenos de juego.

A mí, y ya lo dije anoche en Tiki Taka, la actitud de Gil me parece profundamente cobarde. El consejero delegado del Atlético de Madrid lo tiene muy fácil: que denuncie a Arbeloa y a Pepe para que así pueda intervenir de oficio el Comité de Competición. Es muy probable que si lo hiciera, y con las imágenes en la mano, a Competición no le quedara otro remedio que sancionar a los jugadores merengues. Se entraría entonces en una apasionante batalla de despachos puesto que el Real Madrid denunciaría a Insúa y a Diego, que no fueron expulsados tras pisar violentamente con los tacos a Jesé y a Cristiano, y es razonablemente posible que Costa, que cuando no te saca el brazo te mete una plancha o hace un gesto a la grada, no volviera a jugar más hasta el Mundial de Brasil. Denuncie, Gil, no sea usted una cobarde. Denuncie y quédese tranquilo.

Ayer también habló Sor Del Bosque. Cuando oigo al seleccionador nacional de fútbol me resulta imposible no escuchar al mismo tiempo de fondo a los monjes del monasterio de Santo Domingo de Silos cantando Gaudeamus Omnes in Domino. Lo que me llama la atención es que a Vicente le espantara lo que sucedió el miércoles, cuando rascaron los del Madrid y los del Atleti, pero pasara por alto los partidos de la final de Copa y el último de Liga cuando únicamente "pegaron" los colchoneros. También entiendo que haya un sector de madridistas que interprete que todas y cada una de las declaraciones del señor Del Bosque van encaminadas siempre a lo mismo, a poner en evidencia al club en el que, entre pitos y flautas, permaneció más de treinta años. Y todo porque Florentino Pérez no le renovó en 2003. A Dios rogando...

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