El penúltimo raulista vivo

Sin público en los campos... hasta el próximo BOE

Es importante que la presidenta del Consejo Superior de Deportes con rango de secretaria de Estado para el Deporte, la señora Irene Lozano, afirme hoy a propósito de la posibilidad de que haya público en los estadios antes de que finalice esta Liga que no conviene que desde las instituciones se siembre ninguna confusión. Arrepentidos (y arrapentidas) los quiere (y las quiere) Dios puesto que a eso, a lo de sembrar de confusión todos los campos de España me refiero, es a lo que se han dedicado con interés inusitado y con una concentración que dejaría en mantillas al mismísimo Björn Borg nuestros responsables políticos y, en lo tocante al asunto deportivo, el CSD. Hoy, 11 de junio, Irene Lozano ha descartado que haya público en los estadios pero el 3 de junio, hace de esto una semana, no lo descartaba: "Dependiendo de la evolución de la epidemia y cómo estén las comunidades autónomas en la fase 3, se podría plantear".

Hoy, como digo, ya no es un problema de fases ni de desfases y las comunidades autónomas tienen poco que decir al respecto de este asunto porque el último Boletín Oficial del Estado habilita a Lozano como mando único de las operaciones. Hoy, con el último BOE, lo descarta a la espera de ver cómo evoluciona la pandemia, hace ocho días, con otro BOE, no lo descartaba, pero el 1 de mayo, con un BOE mucho anterior, lo descartaba hasta el punto de vincular el regreso del público a los campos con el descubrimiento efectivo de una vacuna contra el Covid-19: "No habrá público en los estadios hasta que se haya encontrado una vacuna o un tratamiento efectivo contra el coronavirus". Así que el 1 de mayo lo descartaba, el 3 de junio no y hoy vuelve a descartarlo. "¿Qué es confusión?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es confusión? ¿Y tú me lo preguntas? Confusión... eres tú, Irene Lozano, confusión eres tú".

Anoche, en El Chiringuito, mi amigo Diego Plaza decía que en Alemania ni se planteaban que hubiera público en el campo. ¿Por qué no se lo plantean en Alemania? ¿Son más listos los alemanes? ¿Son más responsables? Para nada, en absoluto, yo creo que los españoles hemos demostrado con creces y en líneas generales desde el 14 de marzo una responsabilidad a prueba de bombas. Si en Alemania, o en Portugal por poner otro caso, ni siquiera se plantean la vuelta de público a los campos esta temporada es porque allí hay alguien que no deja que se lo planteen. En Alemania sale Angela Dorothea Merkel y dice,"compatriotas, alemanes, alemanas y alemanitos olvidaos de que haya público en los campos esta temporada". Ni evolución del virus ni ya veremos ni niño muerto que valga, no habrá fútbol. Y por eso los alemanes no se lo plantean, porque hay alguien que dirige y lo hace con el pulso firme: "Fútbol sin público. Se acabó la discusión". Pero aquí, en España, esto no ha sido así... tampoco en el asunto futbolístico.

Si ayer arrancó la Liga en Segunda y hoy lo hace en Primera no es por Irene Lozano o por José Manuel Rodríguez Uribes, que es un señor con barba, sino, y eso hay que reconocérselo, porque a Javier Tebas se le puso entre ceja y ceja que tenía que volver. Y ha vuelto. Y si el presidente de la Liga de Fútbol Profesional entreabrió el otro día la puerta al regreso anticipado de aficionados al campo fue porque precisamente la confusión generada con las fases 1, 2 y 3, la desescalada, la nueva anormalidad y todas esas zarandajas que nos hemos inventado son el caldo de cultivo ideal para que alguien dijera, "¡eh, oiga, que estoy aquí!", y eso lo dijo el presidente de la Unión Deportiva Las Palmas: "¡eh, oiga, que estoy en fase 3 y, según el protocolo aprobado por su Gobierno, en Las Palmas decide el cabildo insular!" Claro que eso era con el anterior BOE, con este BOE decide el Consejo Superior de Deportes.

Pero hoy al fin, y es algo de lo que debemos alegrarnos, alguien del Gobierno ha dicho que no habrá público en los campos esta temporada. Y quiero que conste en acta que me parece una decisión acertada: yo no creo que estemos preparados aún. Así, con las cosas claras y el chocolate espeso, será mucho más sencillo que la gente sea responsable como lo es en Alemania. Como en la Bundesliga, en la que ni se les pasa por la cabeza, aquí tampoco nos lo plantearemos porque, aunque desdiciéndose, alguien del Gobierno ha cerrado la puerta a esa posibilidad. ¿Hasta cuándo? Pues posiblemente hasta la semana que viene en la que Sánchez Castejón o Iglesias Turrión tengan la penúltima ocurrencia. O sea, hasta el próximo Boletín Oficial del Estado.

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