El penúltimo raulista vivo

Simeone no es Fray Escoba

Diego Simeone es un extraordinario entrenador de fútbol, capaz de exprimir a sus jugadores sacando de ellos lo mejor. No hay más que echarle un vistazo por encima a la plantilla del Atleti para darse cuenta del indudable mérito que supone que el equipo colchonero haya disputado (y ganado) la Liga a Real Madrid y Barcelona y peleado (y perdido) la Copa de Europa con el Real Madrid. A mí me gusta Simeone y sinceramente no me importaría que en el futuro dirigiera al Madrid. Creo que el argentino es lo más parecido que hay a Mourinho, y quien sigue habitualmente este blog puede deducir fácilmente qué significa eso para mí. Simeone es un crack, sí, pero por mucho que se empeñen sus hagiógrafos no es Fray Escoba, no señor, no lo es. Ni por el forro.

A mí me parece bien que Simeone emplee todos los trucos que estén a su alcance para enfriar un partido que su equipo va ganando injustamente y que puede darle ni más ni menos que su primera Copa de Europa al Atlético de Madrid. Eso me parece bien, aunque atente contra el fair play que predica la UEFA, pero lo que no me parecería tan bien es que el árbitro, que es el juez del partido, colaborara con su inacción beneficiando al infractor: la obligación del colegiado cuando hay alguien que quiere perder tiempo metiendo un balón en el campo cuando ya hay otro para así retrasar la reanudación del encuentro es la de prolongar el partido. José Luis Sánchez me confirmó ayer en Real Madrid Televisión que eso fue precisamente lo que hizo el entrenador colchonero en los instantes finales del partido del sábado. Y en ese contexto es en el único que cabe encuadrar el gesto de Varane cuando, justo después del 4-1, le pegó una pataditita al balón en dirección al banquillo rojiblanco.

Yo lo del "otro fútbol" puedo llegar a entenderlo siempre y cuando adquiera un carácter universal y pueda ponerlo en práctica todo el mundo. Si me dicen que "el otro fútbol" sólo va a poder utilizarlo Simeone ya no estoy tan de acuerdo. Y si Varane, que tiene 20 años y en su vida ha roto un plato, no estalló cuando al Madrid se le escapaba la Champions y el entrenador del Atleti se había dedicado previamente a meter un balón en el campo cada vez que ya había otro en juego con el ánimo evidente de perder tiempo, no entiendo a santo de qué viene que el Cholo, que no es Fray Escoba como ya quedó anteriormente aclarado, se vuelva loco y pierda los papeles de ese modo tratando de dejar falsamente en evidencia a un chaval. O Gabi no se enteró de lo que sucedía hasta el 4-1 o no ha quiso enterarse al verse beneficiado porque quien no estaba sabiendo ganar era precisamente su entrenador. Sobre el minuto en el que Ramos logró su gol puede que escriba mañana...

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