El penúltimo raulista vivo

Sí señor, un tonto arruina un pueblo

En realidad, Daniel Díaz provocó que Marcelo le sacara la lengua yéndose a por él al final del partido entre Real Madrid y Getafe. Si el defensa argentino se hubiera ido directamente a los vestuarios nada más acabar el encuentro, ni Marcelo ni nadie del Real Madrid podría haberle sacado la lengua, pero Cata Díaz se fue a por el brasileño y éste le sacó la lengua. No justifico, aunque sí comprendo puesto que ambos jugadores se encontraban en un momento de excitación, la provocación de Díaz que posteriormente originó el menosprecio de Marcelo, de ahí que también entienda lo que Juande Ramos trató de explicar infructuosamente el sábado. Una periodista le preguntó por el castigo que la acción de Pepe habría merecido en la calle; ya se lo digo yo a la colega, no hace falta que responda Juande: dos años de cárcel. Eso es al menos lo que dos reputadísimos abogados, cuyos nombres no vienen a cuento, me explicaron el jueves por la noche.

Patearle la cabeza a un viandante, darle a otro un puñetazo y provocar, insultar y resistirse a la autoridad conllevaría en la calle una pena de dos años de cárcel. Lo que Juande trató de explicarle en vano a la periodista, quizá porque ella lo que buscaba era el titular de Juande diciendo que 10 partidos eran pocos y que a su propio futbolista habría que descalificarle a perpetuidad, es que Pepe no quería asesinar a Casquero sino que simplemente perdió la cabeza porque acababa de cometer un penalti tonto que en ese momento dejaba a su equipo compuesto y sin Liga. El estado de excitación de Pepe en modo alguno justifica su acción sobre Casquero, como tampoco explica la persecución de Díaz a Marcelo que luego provocó el menosprecio del brasileño, de ahí que el Comité de Competición le haya sancionado con 10 partidos, pocos según los antimadridistas y excesivos según los aficionados del equipo blanco: eso nunca cambiará.

De todas formas, se trata de un partido de fútbol y tiene la trascendencia que tiene. Hay mucha gente pasando hambre en el mundo como para que estemos con estas historias todos los días. No hay que sacar las cosas de contexto. El caso es que, si Díaz se sintió ofendido por Marcelo después de que este le persiguiera por el campo, el chaval ya le pidió perdón al día siguiente. Es, si recuerdan, más o menos la misma explicación que dio Angel Torres para negarse a retirar aquella asquerosa campaña publicitaria que nos ofendía a todos los católicos. Se le pidió reflexión y mesura y él nos salió hablando del hambre en el mundo. De acuerdo que los niños tuvieron que ver el otro día la agresión de Pepe a Casquero, pero antes y porque así lo ordenó Torres, esos mismos niños u otros diferentes tuvieron que asistir al espectáculo bochornoso de presenciar a Jesús rapado y con pantalones vaqueros en la cruz. En lo único que estoy de acuerdo con Torres, que no es santo de mi devoción, es en que un tonto arruina un pueblo. Y si es más tonto que el más tonto, a lo mejor echa a perder dos, el propio y el colindante. Ojito con Fuenlabrada y Leganés. Y si ofendo a alguien, que no es desde luego mi intención, le pido mil veces perdón.
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