El penúltimo raulista vivo

Si le hubieran hecho caso a Mourinho...

Es perfectamente comprensible el enfado de Mourinho por el "caso Higuaín". Hace ahora un mes y dos días que el equipo médico del Real Madrid, encabezado por el doctor Carlos Díez, recomendó al club que el futbolista pasara por el quirófano. A primeros de diciembre se hablaba de un período de recuperación de dos meses; la conclusión era que, si todo iba bien, Gonzalo podría empezar a tocar balón a primeros de febrero. En aquella reunión estaban el jugador, su padre, los doctores Díez y Hernández, el fisioterapeuta Carlos Chueca y el propio José Mourinho. El entrenador compartía el criterio de los profesionales del Real Madrid aunque no por motivos médicos sino por cuestiones deportivas: quería evitar cuanto antes que Higuaín pasara las de Caín y operándole en diciembre (un mes con menos competición) tendría al jugador a pleno rendimiento a mediados de febrero, que es cuando vuelve la Champions.

Surgieron entonces las palabras mágicas: "segunda opinión". Higuaín quería aguantar y le llevaron ante el doctor Enric Cáceres, especialista en traumatología del hospital Dexeus de Barcelona. El doctor Cáceres recomendó que Higuaín no pasara por el quirófano y el pasado 10 de diciembre hablaba incluso de que el delantero argentino podría reaparecer en tres semanas, o sea ya. El jugador se agarró como un clavo ardiendo a la opinión que presuntamente más le favorecía, pero en enero todo el andamiaje se ha venido abajo y, tras conocerse que Higuaín no podrá eludir el quirófano, Mourinho le da por perdido para toda la temporada. Desde el punto de vista humano es lo mismo que se lesionen Mahamadou Diarra o Gonzalo Higuaín, pero si analizamos la cuestión desde un punto de vista estrictamente deportivo habrá que concluir que el estropicio es importante puesto que, salvo que fiche en enero, el Madrid se verá obligado a tirar con Benzema y la cantera.

¿Para qué narices cuenta el Real Madrid con un servicio médico profesional si al final los jugadores van a pedir una segunda opinión siempre y cuando no les guste la primera? Y si las dos opiniones coinciden, ¿el futbolista tendría derecho a pedir una tercera? Y si no coinciden, ¿quién decide qué se debe hacer? ¿No debería decidir el club? ¿Quedándose con la "opción externa" no está dejando el Real Madrid a la altura del betún a sus propios profesionales? ¿Será verdad que a Higuaín le va a operar ahora el mismo médico que dijo hace un mes que no era necesario?... El caso es que, por fas o por nefas, se ha perdido lamentablemente un mes y ahora el Real, por todo lo que ha explicado su entrenador, vuelve a encontrarse en una encrucijada. Si le hubieran hecho caso a Mourinho desde el principio...

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