El penúltimo raulista vivo

Si la mirada de Guardiola matase...

Al primer plano del señor Guardiola mirando fijamente a Zubizarreta mientras éste repetía la trola oficialista de que el nombre de Vilanova había surgido del consenso entre la presidencia, la dirección deportiva y el entrenador saliente le faltó, a mi entender, un trocito chiquitito de la banda sonora de El bueno, el feo y el malo compuesta por Ennio Morricone. También pasó inadvertida en el momento de producirse esa reacción del señor Guardiola estrangulando con la mirada al bueno de Zubi, tal fue el impacto que provocó entre los presentes el anuncio del nombre del heredero que Rosell le hizo al cuello de su camisa, pero anoche tuve ocasión de ver repetida la jugada y no me cabe la menor duda de que es penalti y expulsión. Me imagino a Mourinho con un tanque de palomitas asistiendo, entre incrédulo y expectante, a lo que acontece en su máximo rival deportivo, roto por el eje por una Liga sin importancia.

Habitualmente uno se desgasta (salvo Mourinho que, según sus propias palabras, sufre cuando no entrena) cuando llega al banquillo y no antes. Pero con el caso de Vilanova, que pareció una magnífica opción en el minuto uno pero que a medida que van pasando los días ya no lo va pareciendo tanto, está sucediendo que su proyecto, aún desconocido salvo por los pequeños detalles que salpimentan aquí y allá los diarios barcelonistas, está sometido a tal presión que cuando Tito quiera explicarse ya le habrán llovido palos por todos sitios. ¿Por qué insiste el señor Guardiola en llevar una y otra vez la contraria a la versión oficial del club? ¿Cómo es posible que, siendo como son tan amigos, el señor Guardiola supiese que su hermano del alma se hacía cargo del banquillo el mismo día de la rueda de prensa de su adiós? ¿En qué cabeza cabe que Vilanova no le tuviera informado? ¿Le pidieron desde el Barcelona que no lo hiciera?... Las respuestas a todas esas preguntas tienen ahora mismo prioridad sobre ese 4-3-3 con el que, al parecer, quiere Tito que juegue su equipo, ¿no les parece?... La cara del señor Guardiola era un poema abracadabrante. A mí me dio miedo, a Zubi ni les cuento...

Cambiando de tercio... En la última jornada de Liga sucedieron muchas cosas y muy deprisa. Y una de ellas se produjo precisamente en el transcurso de la rueda de prensa de Miguel Angel Lotina posterior a la derrota del Villarreal que le condenaba a la Segunda División. Lotina, que pasa por ser un hombre serio y responsable, dijo que tenía en su pensamiento el hecho de que en los últimos tres o cuatro años venían sucediendo "cosas raras" en la Liga española. ¿Por qué dice eso Lotina?... Podrá parecer de Perogrullo pero Lotina dice eso porque puede; con esto quiero decir que si la LFP tuviera un reglamento sancionador como es debido no habría entrenador en España (y al final absolutamente todos caen en lo mismo) que dijera esas cosas y pudiera irse de rositas. Lotina dijo, más o menos, lo que ha dicho Mourinho en otras ocasiones, pero con él no vi que nadie se llevara las manos a la cabeza o procediera al oportuno rasgamiento de vestiduras, que es justo la diferencia que hay entre llevarse bien o mal con determinados periodistas. 

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