El penúltimo raulista vivo

Sería mejor Nanín que Mourinho

Amosis I, Tutmosis II, Amenhotep III, Amenofis IV, Ramsés V y, ahora, Ramón Calderón. No sé a ustedes, pero a mí el ex presidente del Real Madrid me huele a papiro viejo, a indescifrables jeroglíficos, me recuerda a La maldición de la momia de la Hammer y me retrotrae a mis tiempos de estudiante, a Keops, a Kefrén y a Micerino. Con esto no quiero decir en absoluto que Florentino Pérez sea un presidente sin mácula, que lo haya hecho todo bien o que Calderón, que conviene recordar que formó parte de su junta directiva, no tenga todo el derecho del mundo a dar su opinión en ONA FM, su radio amiga, la única por cierto que aún sigue consultándole con el objetivo de hacerle el mayor daño posible al equipo blanco. Puede que uno de los mayores errores de Florentino haya sido justamente el de no contar la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad de la gestión de su sucesor-antecesor en el cargo.

Y aunque no diga, aunque a lo mejor sí sea verdad que en el fondo lo piense, que Calderón debería permanecer escondidito en una catacumba, que estaría mucho más guapo calladito tras un sarcófago y rezando para que nadie volviera a sacarle los colores una vez más, sí resulta inevitable que me llame un poco la atención el hecho de que el señor Calderón critique a F.P. por darle todo el poder deportivo a Mourinho, que en realidad sólo ha sido capaz de ganarlo todo y varias veces, cuando resulta que él durante su mandato colocó en un puesto clave del club a Mariano Rodríguez de Barutell, un chaval cuyo currículum profesional quedaba reducido a ser guapete y que contaba entre sus escasos méritos el de lucir foulards con cierto donaire y distinción. Pones "nepotismo" en Google y sale la cara de don Ramón.

Del poder que Barutell, alias Nanín, llegó a concentrar durante la presidencia del señor Calderón, puede dar testimonio la siguiente noticia aparecida en El Confidencial: "Todos esperaban que el presidente se pasara, aunque fuera un momento, para agradecer su aportación a todas las firmas invitadas. Nada de eso. Todos los patrocinadores fueron recibidos por... Nanín. Sí, el asesor, el mismo personaje acusado de diversas irregularidades por la Cadena Cope y Telecinco que todavía no han sido desmentidas por nadie. No había ni vicepresidentes, ni directivos. No. Nanín, con una copa de whisky en la mano, era el que agradecía su presencia a todos los asistentes y ejercía de anfitrión. De representante del club más grande del siglo XX. Más de uno se marchó escandalizado por lo que estaba viendo y no duró ni 10 minutos en el acto. Pero Nanín se fue contento a la cama. No hay como una buena copa y sentirte presidente por un día. Presidente del Real Madrid". Sería mejor Nanín que Mourinho.

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