El penúltimo raulista vivo

Ser o no ser

No recuerdo quién dijo una vez que existían dos tipos de entrevistas: las de cuchara y las de tenedor; con las primeras escarbabas y escarbabas, le entrabas al personaje en cuestión por la derecha y por la izquierda, por arriba y por abajo, hasta que al final éste te decía lo que querías o un sucedáneo: un titular; con las segundas, ibas directamente al grano, pinchando desde el primer minuto, siendo más agresivo desde el pitido inicial. En mi opinión son más efectivas las primeras, las "entrevistas cuchara", porque, salvo que haya conocimiento personal previo o algún tipo de relación anterior, el entrevistado suele recelar bastante del entrevistador. A los futbolistas no les gusta conceder entrevistas y lo asumen como una obligación profesional más, algo que va incluído en el "lote", una especie de virus que hay que pasar cada tanto.

Los jefes de prensa de los clubes no están puestos ahí para facilitar la labor de los informadores sino para tratar de alejarles de los futbolistas, controlándoles, aburriéndoles con sus negativas, impidiéndoles un acceso libre y franco, marcándoles la agenda. Es decir, y puesto que los jefes de prensa suelen ser periodistas que se han cambiado de bando, sería bastante exacto decir que los periodistas no se fían de los periodistas y, sabedores de las tácticas que ellos mismos han empleado previamente, intentan impedir desde su nuevo puesto que un "colega" las repita con uno de sus nuevos protegidos. Yo no me preocuparía demasiado por las declaraciones de Neymar, me huelen a chamusquina de la buena. Le habrán preguntado diez veces, cien, mil por el Barcelona hasta que, al final, les haya dado el titular que buscaban. Me parece que el chico trataba de decir que el Barcelona es el equipo que mejor juega del mundo. En cuanto vea de cerca las nueve Copas de Europa, nueve, se le pasará la pájara.

Sí me parecen más inquietantes, y no es la primera vez que algo parecido me sucede, las manifestaciones de Vicente del Bosque en el Foro Marca. Es cierto que a él también llevan tratando de hacerle la 347 desde que llegó al cargo, preguntándole por el Barça, por el Barça, por el Barça... Pero, ¿cómo puede ser Vicente del Bosque González "del Real Madrid y del Barcelona a muerte" si, como él mismo recuerda, perteneció a la casa blanca como jugador y como entrenador durante cerca de 40 años? ¿Qué clase de complejo o de miedo puede llevar al primer seleccionador nacional de fútbol español en lograr un Mundial a reconocer lo obvio, que él es del Madrid? Es cierto que, desde su nuevo puesto, Del Bosque debe preocuparse de Real Madrid y Barcelona a muerte, pero también de Valencia, Sevilla, Villarreal, Atlético de Madrid... Pero uno es lo que es independientemente del puesto que ocupe y, cuando es tan evidente como en el caso de Vicente, el requiebro resulta ridículo. Ser o no ser, esa es la cuestión.

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