El penúltimo raulista vivo

¿Se me queda, Ramos, o no se me queda?

Una pregunta, sin ánimo de molestar por supuesto: Lo que aparece hoy en el diario As sobre que Ramos no aguanta a Florentino Pérez, que le ha engañado dos veces sobre su ampliación (que no renovación puesto que Sergio está renovado hasta junio de 2017) y mejora de contrato, que el jugador no quiere sufrir en carne propia los "rigores" de Casillas, Redondo, Hierro y etcétera, etcétera, etcétera, que el presidente del Real Madrid se mete demasiado en la parcela deportiva, que el jugador sigue empeñado en irse, que no aguanta que desde el club se le ponga fama de pesetero y que lo explicará todo públicamente cuando se haya ido, ¿es filtración o es información? Otra más: ¿Qué diferencia hay entre una información y una filtración? ¿Acaso no van unidas una y otra? ¿No es cierto que resulta materialmente imposible informar al lector, oyente o espectador sin que previamente le hayan informado ("filtrado") al periodista?...

Y un tecnicismo: ¿Filtramos o no filtramos los periodistas? ¿Contrastamos como exigían los clásicos al menos por tres "fuentes" distintas una información o sólo consultamos una porque necesitamos publicar algo ya, ahora, en este momento?... Y si no filtramos, si no llevamos a cabo ese lento y minucioso proceso de contrastar una información, ¿no estaremos corriendo el riesgo de convertirnos en portavoces del filtrador?... Parece (y me tengo que fiar de lo publicado por As y por Marca puesto que yo no tengo el gusto de conocer a René Ramos) que Sergio se queja de las filtraciones de Florentino, y sin embargo yo sólo leo, escucho y veo la versión de una de las partes: ¿Cómo es posible esto?... Cuando los profesionales del periodismo pretendemos desprestigiar la información de alguien la llamamos despectivamente "filtración", y cuando no "noticia". Pero alguien tendrá que haberle contado al diario As, por ejemplo, todo lo que publica hoy, y dudo mucho que ese "alguien" haya sido Florentino Pérez puesto que la "información-filtración-noticia" no parece tener otro objetivo que no sea el de colocar (nuevamente) a los pies de los caballos al presidente del Real Madrid. ¿Entonces? ¿Quién habrá sido?...

A mí lo de Ramos se me está haciendo largo. Y es que, en el fondo, ya no pasa nada. El As ya nos ha dicho quinientas treinta y siete veces que la culpa de todo es de Florentino mientras que el Marca nos ha repetido otras setecientas noventa y dos que el presidente está destruyendo el club. Y, como en el chiste de Eugenio, yo me pregunto: "Vale, de acuerdo, pero... ¿Hay alguien más?"... Ya sabemos que Florentino es muy malo, muy malo, muy malo y que los demás son muy buenos, muy buenos, muy buenos. Y ya conocemos que aquellos periodistas que creemos honestamente que Sergio se ha equivocado, sin que ello reduzca un ápice nuestra admiración por él, somos unos guiñoles del presidente, unos vendidos. Pero, ¿hay alguien más?... Como le decía a uno de sus pretendientes aquella solterona en la obra de teatro de los hermanos Álvarez Quintero: "¿Se me queda o no se me queda?"...

¿Se me queda, Ramos, o no se me queda?... Si no se me quiere quedar, parece que el Manchester United tendrá que venir con al menos 90 millones de euros para empezar a hablar. Y si el United insiste en establecer una conexión entre los casos de Ramos y De Gea, a lo mejor al Real Madrid le interesa incluso esperarse un año a que el portero madrileño quede definitivamente libre. Ramos es Ramos y De Gea es De Gea. Y el malvado Florentino, que tiene el mandato de sus socios de defender los intereses generales del club que preside, pide por Ramos 90 millones de euros... ¿Que podría arreglarse por 70?... Pues a lo mejor sí. Pero, llegados a esta situación, parece que va a tener que ser el futbolista quien meta presión al comprador... porque resulta que el Real Madrid no quiere vender: tiene atado hasta dentro de dos años a uno de los tres mejores defensas centrales del mundo. Y esto último no es ni información ni filtración sino opinión pura y dura.

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