El penúltimo raulista vivo

Schuster miente

Ya sea porque se conoce al dedillo cada hoyo de La Valmuza (cuatro meses dan para mucho aunque el campo lo haya diseñado el mismísimo Severiano Ballesteros) o porque está harto de ver partidos de la NHL por la tele, el caso es que Bernd Schuster se ha decidido a romper su silencio y alguna cara (en sentido figurado, por supuesto) a través de una entrevista concedida al diario Marca. Lo primero que convendría decir es que Schuster miente como un bellaco. Inda y Gallardo le preguntan si forzó su salida al decir que era imposible que ganaran al Barcelona, y Schuster responde lo siguiente: "Yo dije que era muy difícil ganar al Barcelona, no imposible". Mentira podrida. Nada más concluir el partido contra el Sevilla en el estadio Santiago Bernabéu (3-4 para los andaluces) un periodista le realiza esta pregunta al alemán: "¿Es obligatorio ganar en el Camp Nou?", y Schuster contesta esto: "Vamos, me preocupa menos que cualquier otro partido... Es que el Nou Camp ahora mismo no es posible ganar, ¿eh?... El Barcelona está muy bien, está arasando, yo creo que es su año, ¿eh?... Y yo creo que tal como estamos nosotros, vamos a intentar o el equipo puede hacer un buen papel... Más no se puede hablar ahora mismo".

Por lo tanto, tal y como queda demostrado, Schuster sí dijo que era imposible ganar al Barcelona ("es que el Nou Camp ahora mismo no es posible ganar, ¿eh?"), luego miente con descaro cuando asegura en Marca que él no dijo que era imposible ganar al equipo catalán sino muy difícil. Y por supuesto que, por mucho que lo niegue, con esas declaraciones estaba tratando de forzar su salida. Si hay alguna decisión plausible a lo largo de los dos años y medio de presidencia de Ramón Calderón es justamente la de prescindir de los servicios de Schuster, que lo estaba pidiendo a gritos. Parece que Mijatovic le mintió, él mintió a Mijatovic, Calderón les mintió a los dos, y él mintió a Calderón... Lo normal, nada nuevo. Pero esas declaraciones que fueron el hazmerreir en Barcelona desencadenaron su cese más allá del paupérrimo juego del equipo o que Calderón insistiese en contratar a Ronaldo cuando el entrenador le había pedido a Villa.

Schuster, que para más inri es socio culé, dice el 7 de diciembre que el partido del Camp Nou le preocupaba menos que cualquier otro porque el Barcelona estaba arasando y era su año, y el 9 de diciembre, tan sólo 48 horas después de aquellas estrafalarias manifestaciones, Miguel Angel Arroyo, otro que ya no está tampoco afortunadamente, anunciaba su fulminante destitución al tiempo que se presentaba a Juande Ramos como nuevo entrenador de la primera plantilla. De los 48 puntos que ha gestionado su sucesor desde entonces, el Real Madrid únicamente ha cedido 5: 3 en el Camp Nou, demostrando así las dotes adivinatorias del alemán, y 2 ante el Atlético de Madrid. En el año del Barça que arasa, el Real Madrid aguanta como puede el tirón de los culés y hubo un momento incluso que en la ciudad condal te vendían dos paquetes de dodotis al precio de uno. Schuster reaparece con objeto de justificarse y para ir buscando empleo, de hecho ya se dejó ver el otro día por el palco del Getafe. El "palo" que se lo pegue ahora a otro porque en el estadio Santiago Bernabéu ya no se fía.
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