El penúltimo raulista vivo

Rotundísimo todo

La "rotunda investigación" que prometió ayer el Director General de Socios, Peñas, Aforo y Área VIP del Real Madrid que llevaría a cabo ya la ha hecho por él el diario Marca y está en todos los quioscos de España. En ella puede verse la cara de los diez primeros infiltrados, de los cuales dos eran socios sin el año imprescindible para ser compromisarios, otros cuatro no se presentaron a las elecciones y el resto no eran ni siquiera socios. Uno de ellos, incluso, es socio del Atlético de Madrid, cuestión esta que, conociéndoles, podría ser perfectamente vendida por los asesores del presidente o por el propio Ramón Calderón como un acercamiento al que, según propia confesión, sigue siendo su segundo equipo de toda la vida. A Luis Bárcena le han hecho el trabajo. Tanto mejor para todos puesto que, a la vista de los acontecimientos y tal y como me dijo ayer mismo el presidente de la Plataforma Blanca, apañados iríamos si tuviéramos que depender de una investigación interna del club.

De forma que a estos diez caballeros no se les exigió, como al resto, el DNI para acceder a la Asamblea, lo hicieron rotundamente por la entrada principal, se colaron con idéntica rotundidad por una de las puertas laterales, fueron rotundos a la hora de tomar asiento en las primeras filas y luego, una vez acomodados y con los culos rotundamente encajados en las sillas, fueron levantando una a una las cartulinas que decían rotundamente que "sí" a todo aquello que convenía a Ramón Calderón. Según la versión del presidente, expresada en la radio de Prisa, grupo periodístico al que pertenecía su nuevo Director de Comunicación, "habrá que ver lo que ha ocurrido, a día de hoy no saben nada, lo que conoce es una portada, habrá que ver cómo se ha producido esa situación, habrá que preguntar a las personas que fueron a la Asamblea sin ser socios cómo llegaron allí, ni él ni la Junta directiva tiene conocimiento de que eso haya sucedido y no es fácil regir el club con una permanente agresión externa". Como puede apreciarse, todo tan rotundo como la investigación prometida por Bárcena pero que ya le ha hecho Marca.
 
El colmo de la desfachatez llegó cuando fue preguntado por la lamentable participación de los Ultras en la Asamblea del 7-D. Respuesta: "Pero, ¿quienes son Ultras? Yo no los conozco. ¿Esos señores tenían en la frente el nombre Ultras Sur?"... Por mucho que a Bárcena, que se lleva un buen sueldo de los socios de verdad, no de los falsos, le hayan obligado a ejercer de cortafuegos de quien le eligió para ocupar ese cargo, la responsabilidad de que este nuevo escándalo aparezca en páginas webs de los cinco continentes es única y exclusivamente de Ramón Calderón. El presidente, que ayer dejó caer también que no será candidato (para perder) en 2010 y que volvió a insistir en que agotará su mandato, debería presentar su rotunda dimisión, subirse a su rotundo coche, tomar la rotunda calle Padre Damián y marcharse a su rotunda casa. El Real Madrid Club de Fútbol no se merece un presidente como este, ni puede esperar tampoco a que concluya, allá por junio de 2010, coincidiendo con las nuevas elecciones a la presidencia, la rotundísima y profundísima investigación del responsable del Área VIP. Hubo quien ayer pidió la intervención de la Comunidad de Madrid en todo este asunto. ¿La Comunidad?... Aquí tienen que intervenir los SWAT. Y todavía se me antojan un poquito blandos para esta misión.
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