El penúltimo raulista vivo

Rosell recoge su diezmo

Todo tiene, por supuesto, su origen en la reunión que Angel María Villar Llona y Alexandre Rosell i Feliu mantuvieron a escondidas y a espaldas del resto de clubes de la Liga de Fútbol Profesional en un hotel madrileño; de aquella reunión, y gracias a la casual presencia de un colega de la prensa, traslució la famosa frase dirigida por el presidente de la federación al presidente del Fútbol Club Barcelona: "Qué más quieres que te dé, Sandro, no puedo darte ya nada más"... El extrañísimo contacto y la aún más extraña frase fueron inmediatamente posteriores a la siguiente declaración del máximo responsable culé: "Los arbitrajes no pintan bien para el Barça". Poco después era Alfons Godall, ex vicepresidente azulgrana con Joan Laporta, quien en declaraciones a La Sexta no tuvo reparos a la hora de utilizar un nuevo concepto, el del "saldo arbitral".

Es fácil deducir que la precuela de toda esta situación se rodó el día que, traicionando al resto de equipos de la LFP, Laporta apoyó la candidatura de Villar para la presidencia de la federación española de fútbol mientras que Florentino Pérez, más disciplinado que su ex colega, dio su voto a Gerardo González. Eso no lo ha olvidado el presidente de la federación porque de hecho aquellas elecciones de 2004 acabaron con la reelección más complicada de Villar por un puñado de votos, en concreto veinte. Cuando Godall, que es muy torpe, habló del "saldo arbitral" o Rosell, que no es más hábil que Godall, dijo que el arbitraje no pintaba bien me vinieron a la cabeza dos señores feudales montados a caballo yendo aldea por aldea recogiendo su diezmo.

Y el diezmo ya ha sido recogido. Ayer por la tarde el ex colegiado Esquinas Torres confesó en Radio Marca que los árbitros no estaban finos con el Real Madrid y Rosell no tuvo empacho en reconocer por la noche en RAC-1 que los arbitrajes ya pintaban mejor. Y lo que yo digo es algo tan sencillo, tan simple, tan higiénico, ético y estético como que si Mitch Kupchak sale diciendo mañana que los arbitrajes no pintan bien para los Lakers, más tarde se conoce una reunión secreta del propio Kupchak con David Stern y un periodista capta la frase de "qué más quieres que te dé, Mitch, no puedo darte ya nada más" dirigida por el comisionado de la NBA al manager general de Lakers y a los pocos meses sale de nuevo Kupchak reconociendo que los arbitrajes ya pintan bien y un ex árbitro confiesa que no están siendo justos con los Celtics, al día siguiente el fiscal general de los Estados Unidos está ordenando una investigación. Es lo que tienen los países serios y no las Repúblicas de Banana.

A continuación