El penúltimo raulista vivo

Roberto Benigni no podría jugar en la Liga española

Dejando a un lado el hecho de que es falso de toda falsedad, y por la red hay circulando cientos de declaraciones y vídeos en este sentido, que Pep Guardiola no hable nunca de los árbitros, lo cierto y verdad es que el "decreto anti Mou" que Villar se ha sacado recientemente de la manga, quién sabe si para seguir publicitando su candidatura a UEFA o FIFA, no hay por dónde cogerlo. Por supuesto que Piqué forzó la quinta tarjeta amarilla y naturalmente que Guardiola, que luego negaba con la cabecita como si todo aquello le hubiera pillado desprevenido, le ordenó que lo hiciera. Piqué forzó porque su entrenador se lo ordenó... ¡tal y como lleva sucediendo en el fútbol desde tiempos inmemoriales! Estoy convencido de que el propio Villar provocó más de una amarilla y de dos cuando era jugador.

Piqué forzó para estar contra el Real Madrid del mismo modo que Xabi lo hizo para estar contra el Barcelona. Es igual, sí, pero no es lo mismo porque Xabi cometió una falta mientras que Piqué se dedicó a perder tiempo. La interpretación del defensa culé fue tan horrorosa (yo que él me vería algunos de los spots protagonizados por su jefe para el Banco de Sabadell) que Pérez Lasa no pudo por menos que sonreír, plenamente consciente de lo que estaba sucediendo: no hacía falta, pues, esperar a ver qué reflejaba el acta del partido. De forma que lo que penaliza este "decreto anti Mou" no es que un futbolista provoque que el árbitro le saque una tarjeta amarilla sino que su interpretación no esté a la altura de las circunstancias y no sea creíble; o sea: Roberto Benigni no podría jugar en la Liga española.

Mateu Lahoz se creyó la actuación de Xabi y Pérez Lasa no se creyó la interpretación de Piqué, aunque tanto Mateu Lahoz, como Xabi, Pérez Lasa, Piqué, Mourinho, Guardiola, Villar y hasta Jorge Pérez tenían claro que los dos futbolistas iban a tratar de forzar la quinta amarilla. Este sinsentido tiene su orígen en el partido de Champions disputado por el Madrid en Amsterdam y en la necesidad perentoria que Villar tiene de llevarse bien con Michel Platini al precio que sea para seguir subiendo peldañitos en el escalafón. Con lo que no contaba Angel Mari es con que al primero que iba a afectar el "decreto anti Mou" iba a ser a su admirado Guardiola. Ya puestos, y con la letra de tan irracional ley en la mano, Piqué tendría que ser castigado y no debería poder jugar el 10-D contra el Real Madrid. La próxima vez, Gerard, al Actors Studio.

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