El penúltimo raulista vivo

Real-Atleti: todos contentos, incluso el Barça

Todos contentos. La Juve quería al Mónaco, el Mónaco a la Juve, el Atleti no quería al Real Madrid de nuevo en una final y al Real Madrid... bueno, yo creo que al Real Madrid le daba igual si Ian Rush sacaba la bolita del Mónaco, de la Juve o del Atleti, como finalmente sucedió. Deberán pasar al menos 50 años para que todos observemos con desapasionada perspectiva lo que supuso realmente para el fútbol mundial la coincidencia en el tiempo de dos jugadorazos como Cristiano y Messi. Pues bien: también habrá de pasar medio siglo para que enjuiciemos como es debido este duelo al sol europeo entre Real Madrid y Atlético de Madrid, hoy por hoy claramente beneficioso para el equipo madridista. No me extraña que los colchoneros traten de retener como sea a Simeone porque, más allá de que el argentino sea un demagogo y un populista de mucho cuidado, todo gira a su alrededor.

Antes decía que todos estaban contentos con el sorteo, incluso el Barça, cuya bolita no estaba físicamente en el bombo aunque sí estaba representada por la del Atlético de Madrid. Desde tiempos inmemoriales Barça y Atleti, Atleti y Barça, conforman una pinza antimadridista. Quiero decir que si el Barça no tiene posibilidades en una competición, como ocurre ahora en la Champions, se pone del lado del Atleti porque interpretan que puede hacerle mucha pupa al Madrid. Esta situación se da más ahora, con Simeone en el banquillo, aunque lo habitual ha sido que el Atleti se sintiera representado por el Barça en su cruzada antimadridista. La pinza también ha sido una herramienta efectiva a la hora de facilitar fichajes de uno a otro club (Villa al Atleti, Turan al Barça...), de modo que me parece muy bien que Florentino Pérez haya caído en la cuenta al fin de que el pacto entre caballeros es un invento falaz y perjudicial para el Real Madrid.

Va a ser, seguro, una semifinal preciosa. Y, como ya voy siendo mayor, me preparo para sacar el paraguas y asistir y aguantar el chaparrón de lugares comunes y boutades que se avecina y que se repite siempre en las mismas circunstancias. Por ejemplo: "El fútbol le debe una Copa de Europa al Atlético de Madrid". Es esta una frase que repiten los colchoneros y los antimadridistas porque yo estoy seguro de que los aficionados merengues piensan todo lo contrario, que el fútbol le debe La Duodécima al Madrid, y luego La Decimotercera, y después La Decimocuarta. Mi amigo Gonzalo Heredero, que no puede ser más del Atleti, me dijo ayer, antes del sorteo, que la afición rojiblanca estará siempre orgullosa de su equipo gane o pierda; yo, humildemente, me permito añadir que eso le ocurrirá también a la afición del Madrid.

También me dijo mi amigo Gonzalo que el Atleti se deja la piel hasta el último minuto, que muere en el campo, que no ceja nunca en el empeño y que siempre va hacia adelante; yo, con la misma humildad franciscana de la que hice gala antes, me permito recordar que si el Madrid le ha ganado dos finales al Atleti o acabó eliminándolo de cuartos de final es porque se dejó un pelín más de piel, sólo un pelín más, que su rival. En cuanto pase el partido contra el Barça del domingo asistiremos a la transformación del Real Madrid, que lleva paseando más de un siglo la bandera de España por el mundo, en un equipo moscovita. Y si el equipo blanco tuviera la inmensa fortuna de eliminar al Atleti y llegar a jugar la final de Cardiff será por la actuación del árbitro o, no nos olvidemos tampoco de ello, por la no menos perniciosa intervención presupuestaria: el dinero se habrá impuesto al fútbol. Para todo eso y para más está preparado el mejor club deportivo de la historia, también para caer con honor. Veremos.

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