El penúltimo raulista vivo

"Raulicidio" sin connotaciones

Miguel Gila relataba cómo consiguió desenmascarar a Jack el destripador. Resulta que los dos coincidieron en la misma pensión y que él era el único en todo el mundo que sabía que Jack el destripador era Jack el destripador. Entonces decidió hacerle la guerra psicológica. Cuando se levantaban por la mañana y ambos coincidían en el pasillo, Gila, como quien no quería la cosa, decía lo siguiente: "alguien ha matado a alguien". Al otro día repetía la misma operación. Gila aparecía y, aprovechando que Jack el destripador estaba desayunando, miraba al tendido y repetía: "alguien es un asesino". Y así un día, y otro, y otro día más. Hasta que Jack el destripador ya no aguantó y acabó confesando que, efectivamente, él era Jack el destripador y que no podía soportar por más tiempo aquella presión.
 
Yo creo que si Gila todavía viviera diría que alguien ha prescindido de Raúl para salvar su propio trasero. Alguien le ha cortado la cabeza al futbolista español más importante de la última década para poder seguir amarrado al cargo. Alguien ha sido tremendamente injusto con el gran capitán. A alguien se le ve el plumero. A alguien le queda ahí medio telediario. La prueba del algodón de la mala conciencia que debe tener Luis Aragonés es la forma que ha tenido de dar la lista. Ha superado la velocidad de la luz. "La lista es la siguiente: lopezañez... cestorres... puyolbelda... ramosillas... reinalonso y cadpengulo".
 
Me importa un bledo que el "luisismo" militante haya tratado de allanar el terreno a la injusta decisión del seleccionador dejando entrever que Raúl había tenido un comportamiento deleznable durante el pasado Mundial. Luis ha negado tajantemente que tuviera algún problema con Raúl. Punto. Se acabó la polémica. Conociendo su comportamiento de los últimos meses, no me atrevería a descartar del todo la posibilidad de que Luis haya mentido también hoy, pero ése es su problema. El duelo está servido. "Luisistas" contra "raulistas". Sólo espero y deseo que esta rocambolesca decisión de un hombre que ha perdido definitivamente el rumbo deportivo no divida a la selección nacional. En el mus suele decirse eso de que hasta el rabo todo es toro. Los "luisistas" ganan 1-0. Gol marcado con la mano y en el último minuto. Pero queda la vuelta. Nosotros no somos marrulleros. Y, desde aquí, me atrevo a augurar que Raúl volverá a jugar con España cuando Luis ya no dirija a la selección. Y lo digo sin connotaciones.
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