El penúltimo raulista vivo

Los Sergios

Enrique Ortego, uno de los mejores periodistas deportivos que conozco, dice hoy en la página 2 del diario Marca que Sergio Ramos "intenta entender, sin conseguirlo, cómo se puede llegar a situaciones tan extremas y a campañas tan agresivas. Y no parece estar dispuesto a admitir que su afición pueda pensar que es un pesetero". Lo que dice Ortego que piensa Ramos es, coma arriba o punto abajo, lo mismo que repiten como papagayos la inmensa mayoría de periodistas deportivos españoles... ¿Qué quiere decir esto?... Esto quiere decir que René Ramos también se mueve, y además me parece bien que lo haga, para defender a su hermano... ¿de quién exactamente? ¿Quién le ha atacado? ¿Qué periodista ha dicho que sea un pesetero? ¿Quién ha dicho que no quiera al Real Madrid?... Nombres, apellidos y razón social, por favor. Y cuanto antes mejor. Aquí no vale lo de arrojar la piedra y esconder la mano.

Aquí no existen las casualidades. No es por supuesto casual que en la página 3 del diario Marca, justo al lado del artículo de Enrique Ortego titulado "En erupción" que, además de para radiografiar la intrahistoria de este pequeño Krakatoa, sirve para expresar lo que piensa el futbolista, aparezca otro titulado "El caso Llull, maneras de vivir", firmado por Jesús Sánchez, en el que se glosa la actitud que este fantástico, humilde, serio, modélico y responsable jugador de baloncesto ha tenido ante todas las informaciones que le vinculan la próxima temporada con los Rockets, franquicia que posee sus derechos para la NBA. Preguntado por su hipotético adiós, Llull, que en el segundo partido contra el Barcelona protagonizó un espectacular primer cuarto que será recordado durante muchísimo tiempo, dijo lo siguiente: "Soy muy feliz aquí, tengo contrato y lo que nos ocupa a todos es ganar la Liga en el Palau". Habría que añadir que Sergio no es ni de largo el mejor pagado del equipo y que ahora mismo tiene una oferta de 21 millones de euros por tres años.

Rara vez ocupa el baloncesto la primera página de un diario deportivo: ¿Por qué ha decidido entonces el diario Marca "enfrentar" los casos de Ramos y de Llull? ¿No será porque piensan que uno está haciendo bien las cosas y otro las está haciendo regular?... El lunes la culpa era del club, o sea de Florentino. El martes no estaba tan claro. Hoy, miércoles, tengo la impresión de que el aficionado tiene la sensación de que Sergio Ramos se ha equivocado. Si los Ramos exigen al Real Madrid que desmienta a un precandidato del Barça, ¿no debería el Real Madrid exigirle al mismo tiempo a los Ramos que desmintieran la reunión de René en el mes de abril con representantes del United? ¿Cómo podría Florentino Pérez impedir que un periodista dijera lo que le venga en gana en La Razón, por ejemplo?... A lo mejor Sergio tiene que ir pensando en defenderse de su representante, que además es su propio hermano. Y quizá resida ahí precisamente la mayor dificultad, ¿no creen?...

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