El penúltimo raulista vivo

Ramos mal, Florentino bien

La verdad es que esto de los actos públicos se va a acabar convirtiendo en un auténtico problema para el Real Madrid. Hay mil cámaras de televisión y mucho tiempo libre, y el periodismo deportivo está especializándose cada vez más en la interpretación de los gestos. Ayer, sin ir más lejos, Sergio Ramos giró violentamente la cabeza, en lo que para mí fue la reacción lógica y normal ante la llamada de un compañero que se encontraba justo a su espalda, en este caso Isco, con tan mala suerte que todo fue a acontecer precisamente cuando Florentino Pérez llegaba a la altura del defensa andaluz. El gesto fue inmediatamente interpretado como la escenificación del descontento de Ramos, que al parecer quiere ver mejorado su contrato con el club.

El otro día dijeron en la Cadena Ser que Ramos habló con Florentino para informarle de que había varios clubes interesados en él, que suele ser el primer movimiento estratégico del futbolista cuando quiere hacerse valer, y que el presidente del club le dijo que por 60 millones de euros podría irse donde quisiera, incluso al Barcelona. De ser eso cierto, y puestos a especular, Ramos se equivocó tanto en la forma como en el fondo de la cuestión; en la forma porque, por mucho que Florentino le considere su niño bonito, no creo que deba ser él quien se represente a sí mismo en esas situaciones; en el fondo porque me parece que el mejor modo de reivindicarse no es irle relatando a tu jefe, que además podría incluso llegar a ser tu amigo, la lista de clubes interesados en tu contratación, que con Ramos será interminable, sino sobre el terreno de juego.

En definitiva, Sergio Ramos llegó tarde y mal al cruce provocando una nueva cartulina roja mientras que Florentino Pérez estuvo en plan Varane, anticipándose al rival con clase y elegancia a raudales. Porque... ¿el madridismo no vendería a Ramos por 60 millones de euros?... Yo dije anoche en Tiki Taka que sí, aunque ya veo que las encuestas están muy apretadas. Me da la sensación de que Florentino no se puso a calcular mentalmente cuando dijo 60 sino que soltó hipotéticamente esa cifra por no decirle a Sergio que ahora mismo no es el momento de renegociar y que no se mueve del Madrid. Pero lo que yo digo es que, de ser cierta la información, al presidente del Real Madrid no se le puede ir asaltando por las esquinas y menos aún el segundo capitán del club. Y menos aún en noviembre, con la temporada iniciándose. Y menos aún cuando presumes en público y en privado del cariño de Florentino. Y menos aún cuando no atraviesas precisamente por tu mejor estado de forma. Y menos aún, y menos aún, y menos aún...

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