El penúltimo raulista vivo

Quique piensa que todos, salvo él, somos idiotas

No sé qué parte exacta de las declaraciones efectuadas el otro día por Quique Sánchez Flores en alusión directa al equipo que le dio de comer tanto a él como a su padre se han podido malinterpretar. Por ejemplo: "Raúl es un jugador muy discutido". A lo mejor el entrenador del Valencia quiso decir que Raúl era un jugador indiscutible y resulta que todo el mundo interpretó lo contrario. Pero si Quique quiso decir que Raúl es indiscutible, lo cierto es que se expresó rematadamente mal. Desde aquí le digo al técnico valencianista que si él dice "Raúl es un jugador muy discutido", cabe la posibilidad de que el resto de la humanidad entienda que lo que está diciendo es que Raúl es un jugador muy discutido. Punto. Idéntico criterio puede aplicarse a lo que Quique dijo sobre Casillas y sobre Guti. De éste último dijo que es un marginado. Es posible que Quique quisiera decir en realidad que Guti es un futbolista perfectamente integrado en el vestuario del Real Madrid, pero lo cierto es que, al emplear el adjetivo "marginado", todo el mundo entendió justo lo contrario.
 
Si comprendo bien a Quique, aunque por lo que estamos observando eso resulta harto complicado, lo que él quiere decir es que los medios de comunicación sólo recogimos la parte crítica de sus declaraciones hacia el Real Madrid. Vamos a hacer una cosa si te parece bien, querido Quique: los periodistas no te diremos a ti cómo entrenar a tu equipo y tú no tratarás de enseñarnos a nosotros qué es noticiable y que no lo es. Desde mi punto de vista no resulta noticiable que le hagas la rosca a Capello o que digas que este año el Real Madrid va a ser un equipo competitivo. Sí lo es que afirmes, por ejemplo, que Casillas va por libre. No es noticiable el hecho de que un perro muerda a un niño por la calle, eso pasa todos los días; sí lo es, sin embargo, que un niño le pegue un mordisco a su perro. Estabas muy equivocado si lo que esperabas era pegarle un mordisco al Real Madrid y que nadie se hiciera eco de ello.
 
Lo más divertido de la historia es que, exceptuando las alusiones personales, muchos madridistas compartirían el análisis del entrenador del Valencia. Eso es lo más divertido. Lo más triste es que Quique, tras dar clases baratas de periodismo, diga que Raúl está siendo muy discutido, que Casillas va por libre y que Guti es un marginado y, al ser repreguntado por sus declaraciones, afirme sin despeinarse que todo el mundo pretende desestabilizar al Valencia. Si Fabio Capello, por alusiones, hubiera querido desestabilizar al Valencia, habría dicho que no entiende cómo Quique dejó escapar a Pablo Aimar o que no sabe cómo puede funcionar bien un club en el que su director deportivo y su entrenador se llevan a matar. Pero Capello no dijo nada de eso, sólo dijo que no quería "contestar a ese señor".
 
Quique tiene poca defensa, pero hay quien sostiene que su paso (breve) por el Real Madrid le capacita para meterse con Raúl, Casillas y Guti. Entiendo el razonamiento pero no puedo compartirlo. Yo creo que Quique puede criticar al Madrid porque el Madrid es un club universal y todo el mundo habla del Madrid. Lo que no puede hacer ni Quique ni nadie es criticar al Real Madrid y luego tratar de convencernos a todos de que se malinterpretaron sus palabras. Aquí el único que se ha malinterpretado a sí mismo ha sido él. Rogaría que, a partir de ahora, Quique Sánchez Flores se hiciera acompañar por un intérprete en sus ruedas de prensa.
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