El penúltimo raulista vivo

Quien al cielo escupe...

Este viernes Paco Jémez decidió escupir valientemente al cielo y el sábado le duchó el salivazo de Neil Lennon en forma de "manita" del Barcelona. Nunca sabremos si el técnico del Celtic no dijo nada porque es un auténtico gentleman o simplemente porque no tiene ni la más remota idea de quién es Jémez y de dónde juega el Rayo. El caso es que, para inmensa satisfacción de Tito Vilanova, Paco jugó con desvergüenza precisamente a lo que quería el equipo culé y éste no pudo por menos que bailarle en la bombonera de Vallecas. Seguramente Lennon comparta los ideales futbolísticos de su colega del Rayo pero puede que, puestos a elegir entre pasar cierto sonrojo y competir hasta el final o salir a jugarla y llevarse un saco, eligiera lo primero. Aunque aquí lo relevante no es mi opinión o las de Jémez y Lennon, que el pobre no ha abierto la boca, sino la de Martín Presa, empresario propietario del Rayo Vallecano, el que pone la pasta: ¿Le habría gustado a él pasar un poquito más de vergüenza a cambio de perder por unos poquitos menos de goles?...

Quien al cielo escupe, a su cara le cae. Y resulta que la hemeroteca es, si se me permite la expresión, una escupidera de primera división. Ahí está sin ir más lejos Caparrós, un hombre con "una magnífica memoria para olvidar" como diría Robert Louis Stevenson. Ayer a Cristiano le llamaron reiteradamente "¡maricón!" desde la grada del Iberostar Estadio, a lo que el portugués respondió con gestos que fueron inmediatamente interpretados por don Joaquín como una falta de humildad. Lo curioso del caso es que el técnico del Mallorca, que si por algo es conocido además de por su laboriosidad es por su vehemencia y fuerte carácter, no afeó la conducta de los insultadores sino la del insultado, metiendo por medio la próxima concesión del Balón de Oro, un galardón que le aburría soporíferamente el sábado pero que pasó a entretenerle un montón el domingo, tanto que no dudó en emplearlo contra el crack portugués a la mínima ocasión.

Este Joaquín es el mismo Caparrós que, allá por mayo de 2001 y tras caer derrotado ante el Atlético de Madrid en el estadio Vicente Calderón y siendo los dos equipos competidores directos por el ascenso a Primera, tuvo las santas narices de ponerse delante de un micrófono para decir que el club rojiblanco subiría por decreto. Este Caparrós es el mismo Joaquín al que, después de confirmarse el ascenso del Sevilla y la permanencia, un año más, del Atleti en Segunda, tuve que llamar yo para exigirle que pidiera perdón en Deportes Cope a la afición colchonera:

- "¿Cómo?... No te he entendido bien"...

- "Si, mire, se lo repito: le llamo para ofrecerle la posibilidad de que pida perdón a la afición del Atlético de Madrid después de lo que usted dijo de que el equipo subiría a Primera por decreto"...

- "Yo no dije eso".

- "¿Quiere que le ponga la grabación?"...

- "Pensaba que me llamabas para felicitarme por el ascenso del Sevilla".

- "Enhorabuena por el ascenso. ¿Va a pedirle perdón a la afición del Atleti?...

- "Pues si tengo que pedírselo se lo pido, sí".

- "Muchas gracias, señor Caparrós. Buenas tardes".

Quien al cielo escupe...

A continuación