El penúltimo raulista vivo

¡Que salgan Ronaldo, Villa y Cazorla!

El padre postizo de Robinho reconoció en la rueda de prensa posterior a la enésima derrota madridista en La Coruña que por más que él miraba hacia la izquierda no veía a ningún delantero, aunque probablemente si sus jugadores hubieran echado un vistazo en ese preciso instante hacia la derecha tampoco habrían visto a ningún entrenador sentado junto a ellos en el banquillo. Conociendo un poquito al Schuster que entrena, que por lo que voy comprobando ha sido siempre el Schuster que jugaba, no me extrañaría nada que esa sorprendente decisión suya de dejar tan desguarnecido al centro del campo fuera un aviso al navegante palentino que en ese instante ostentaba la máxima representación oficial madridista en el palco de Riazor, pero, del mismo modo que Robinho no es el hijo de Schuster, Calderón tampoco es el padre del técnico alemán y, refriegas familiares, guiños y gestos al margen, lo que está claro es que al final al entrenador no le quedará otro remedio que trabajar con lo que tenga que, según el presidente, "no será ni un jugador más ni uno menos de los que ya están en la plantilla".
 
De todas formas, y en el caso de que eso fuera realmente así, a Schuster tampoco le hacía ninguna falta recurrir a ese tipo de maniobras tan arteras puesto que todo el mundo conoce perfectamente que Calderón es también un auténtico y absoluto desastre cuando de ficharle jugadores a su entrenador se trata, hasta el punto que la afición coruñesa no se cansó de cantar con elagría eso de "que salga...", completando la frase con los nombres de Cristiano Ronaldo, Cazorla, Villa y hasta el propio Robinho. Si alguien pensó en Galicia que eso ruborizaría a don Ramón es que aún no le conocen lo suficiente por aquellos lares: Calderón pasará por todo antes de tener que cederle a otro su silla poltrona. No conozco un club en el mundo con un organigrama de profesionales tan robusto (Mijatovic, Portugal, Lozano, etcétera, etcétera...) y con unos resultados tan debiluchos. Me les imagino a todos dando vueltas por el estadio Santiago Bernabéu y tropezando por los pasillos. A Monchi eso no le pasa.

Otro que tragará lo que tenga que tragar para seguir ahí es Joan Laporta, el amigo de Calderón. El Barça de Guardiola empieza la temporada tan mal como la acabó el de Rijkaard sólo que ahora ya no pueden echarle la culpa de lo que pasa a la desidia de Deco o a las salidas nocturnas de Ronaldinho. Al contrario que su máximo rival, el club azulgrana sí ha fichado mucho pero los jugadores que ha contratado no tienen ni de largo la calidad de los que ha despedido. El presupuesto de todo el Numancia lo costearían sólo con el sueldazo de Henry, que por cierto aquí continúa siendo un lastre. Es muy pronto para saber qué pasará pero me inclino a pensar que si Messi y Eto'o no mantienen un nivel alto durante la temporada, este equipo las va a pasar canutas. Como en el caso del Madrid en Riazor, en Soria los pajaritos dispararon otra vez a las escopetas aunque a Laporta siempre le quedará eso tan recurrido de reivindicar los Países Catalanes o la República Independiente del Barça para desviar otro poquito más la atención.
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