El penúltimo raulista vivo

Que gane Alemania por el bien del fútbol

El partido entre Holanda y Argentina pasará a los anales de la historia de los Mundiales como una de las semifinales más horripilantes jamás presenciadas. La verdad es que no se puede jugar peor al fútbol. De Holanda, que goleó inmisericordemente a la campeona del mundo, no me lo esperaba, pero la selección de Sabella está siendo sin duda alguna una de las grandísimas decepciones del campeonato junto, por supuesto, a Brasil y España. Claro que un aficionado argentino podrá decirme que ellos están en la final y nosotros no, pero lo cierto es que Argentina no ha jugado mejor que el equipo de Del Bosque, que no jugó ni a las tabas. ¿Vale con eso?... Yo creo que no. Por eso, y aunque personalmente tenga más afinidad con Argentina que con Alemania, lo mejor para el juego sería que el Mundial lo ganara la segunda. Ojalá sea así.

Por otro lado se sigue esperando a Leo Messi. Está claro que el futbolista se reservó con el Barça, levantó clarísimamente el pie del acelerador y desde enero se centró mentalmente en el Mundial, que de ganarlo sería el primero para él. Es tan evidente que, pese a haberse reservado, Messi no está, que juega andando, que no tiene ni de lejos la chispa de antaño, que los seguidores albicelestes han decidido hacer de la necesidad una virtud y destacan el hecho de que, incluso caminando, Leo es el mejor porque su pasividad le da para disputar una final del Mundial... a diferencia de Cristiano. Y yo me pregunto: ¿Qué tendrá que ver una selección como la portuguesa, con un perfil bajísimo en los Mundiales, con una como Argentina que ha ganado dos campeonatos?... Argentina siempre es favorita y Portugal nunca lo es. Como diría Di Stéfano, "ningún jugador es tan importante como todos juntos". Aunque, bien pensado, Maradona ganó un Mundial él solo.

Seguimos esperando a Messi. E igual surge de entre la nebulosa en la final, quién sabe. Pero a día de hoy, en este instante, ahora mismo Leo es otra gran decepción, no en vano todo el mundo destaca a Di María y Mascherano como los grandes pilares del equipo argentino. De Cristiano podrá decirse cualquier cosa salvo que no lo da absolutamente todo sobre el terreno de juego sin pensar en las consecuencias. Claro que si Argentina gana el Mundial por esas casualidades que tiene la vida, o incluso siendo subcampeona, habrá quien vuelva a apostar tercamente para el Balón de Oro por un futbolista que juega andando pero cuya selección llegó en Brasil más lejos que Portugal. Y es que en 2014, a diferencia de 2010, el Mundial sí valdrá para optar al título de mejor jugador del mundo. Por el bien de todos, por el bien del fútbol, ojalá gane Alemania. ¡No al antifútbol!...

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