El penúltimo raulista vivo

Proteger a Casillas... del Bernabéu

Ayer hice referencia a un comentario que el gran Amancio hizo el otro día en Fútbol Esradio a propósito del fichaje de Luis Suárez por el Barça y las ganas que, ya sea por subir o por bajar, le tienen al Real Madrid. Y el asunto de la portería es la constatación de que eso es así. Luis Enrique puede alternar a Bravo y Ter Stegen sin que se mueva una hoja de los árboles y Simeone puede entregarle la titularidad a Moyá en la Liga sentando a Oblak, que ha sido el portero más caro, y luego alinear al esloveno en el debut de Champions y fuera de casa en sustitución de Moyá, que se está saliendo, sin que a absolutamente nadie cuestione su autoridad. A Mourino le pasaron por la quilla por no quitar a López cuando Casillas venía de una lesión y a Ancelotti le llamaron absolutamente de todo por alternar competiciones entre sus dos porteros, que es lo que al parecer pretenden hacer ahora Luis Enrique y Simeone sin que en el Barça o en el Atleti se viva un clima de III Guerra Mundial.

Lo que yo he dicho y escrito sobre la situación de Iker está ahí y no voy a mover ni media coma. No puedo considerarme casillista porque Casillas nunca (tampoco cuando salvaba partidos) ha sido uno de mis jugadores preferidos. Yo soy juanitista, por supuesto raulista y mourinhista. Y, siendo sin lugar a dudas Cristiano el jugador franquicia del Real Madrid, mi futbolista preferido es Gareth Bale: hay razones del corazón que la razón no entiende. No soy casillista pero tampoco soy anticasillas y, eso sí, pienso que a Iker le ha hecho más daño uno solo de sus presuntos defensores que un millón de fiscales hambrientos de sangre. No soy casillista pero, como dijo ayer Florentino Pérez y acaba de respaldar Ancelotti, me parece que no es ni medio normal que un socio del Real Madrid vaya al estadio Santiago Bernabéu a pitar a uno de sus jugadores desde el minuto uno de partido e independientemente de lo que haga.

Aquí parece que si no insultas a Casillas no eres mourinhista o estás abjurando de tus opiniones pasadas. Pues bien: yo soy mourinhista, no muevo ni una coma de lo dicho y escrito en el pasado y también pienso que a Iker ya hay que dejarle en paz de una puñetera vez y, eso sí, juzgarle por sus actuaciones. Punto. Una de las lecturas de la más que probable titularidad de Keylor Navas mañana ante el Elche puede ser que Ancelotti, que dio el otro día por zanjado el debate de la portería y prometió que no volvería a hablar de ello y que ha dicho que Iker está muy bien, esté intentando proteger a Casillas... de su propia gente, de la afición de casa, de los propios seguidores del Real Madrid que el otro día le pitaban desde que tocó el primer balón con los pies. Y eso, qué quieren que les diga, yo creo que habla regular tirando a mal de una afición que se supone debería animar a los suyos.

Este artículo, como tantos otros, está también condenado al fracaso desde el principio, desde que escribí "ayer". El fútbol de ahora, a lo mejor el fútbol de siempre, es de barricadas, algo a lo que probablemente hayamos contribuido a ayudar los periodistas deportivos, y yo el primero, con nuestras opiniones. En la mía, en mi opinión, Iker Casillas se equivocó en el pasado y esas equivocaciones no van a dejar de pasarle factura a ojos de un sector del madridismo. Lo que yo pienso ahora, hoy, en este momento es que, llevada esa factura hasta el ridículo del extremo y la intransigencia del fanatismo, el daño deportivo que le hagan a Iker acabará perjudicando inevitablemente los intereses y la estabilidad del equipo, que es lo que al parecer está tratando de impedir Ancelotti alineando mañana a Keylor. Y ahora, como siempre, juzguen ustedes...

A continuación