El penúltimo raulista vivo

Problemas detectados

Naturalmente que, como aventuraba ayer Mijatovic tras su urgentísima e inaplazable (tanto que el técnico tuvo que ausentarse del entrenamiento) reunión con Calderón y Capello, los problemas del Real Madrid están "detectados". Yo, sin ir más lejos, los localicé hace más de medio año, y eso que no me dedico a la quiromancia, ni soy curandero, ni tampoco leo el futuro en una bola de cristal. Coincido, pues, con Pedja en que los problemas están detectados, como él dice, aunque tengo la ligera impresión de que los suyos y los míos no coinciden; para saberlo habría que aplicarle al montenegrino la prueba del polígrafo.

El primer problema, detectado allá por el mes de mayo, fue el innecesario proceso electoral al que unos cuantos socios quisieron abocar al club y, de forma muy destacada y principal, el actual presidente. Es cierto que Fernando Martín lo hizo muy mal, sí señor, eso es cierto, nadie con dos dedos de frente podría negarlo, pero, transcurridos algunos meses desde que a Martín le "fueron" de la presidencia, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Ramón Calderón ha dejado en mantillas a su antecesor en el cargo. El segundo problema, detectado en la misma noche del 2 de julio, fue la victoria en sí de la candidatura encabezada por Calderón, y cómo se produjo ésta, de penalti injusto (tan injusto que ahora, medio año más tarde, deberá resolverlo la jueza) y en el último minuto.

El tercer problema, advertido poco tiempo después, fue el grave incumplimiento de la palabra dada por el susodicho Calderón a sus socios, prometiendo unas cosas y haciendo justo las contrarias. Otro problema, que sería el cuarto si no me fallan las matemáticas, lo constituyó la persona a la cual entregó Calderón su proyecto deportivo. Y es que, definitivamente, Capello ya no está para estos trotes, ni representó nunca, por mucho que se empeñaran sus juglares en vendernos una moto averiada, el estilo de fútbol que ha hecho grande al Real a lo largo de su centenaria historia. El quinto problema es el propio Calderón, el presidente de Kaká, el presidente que iba a ir dos o tres veces a La Cibeles, el presidente del voto por correo, el presidente a quien le dimiten los directivos a las primeras de cambio, el presidente de la NBA, el presidente del mejor contrato televisivo de la historia del deporte mundial, el presidente que desveló una conversación privada con Raúl, el presidente que había renovado de por vida a Beckham...

Y el sexto problema es la pobre calidad de algunos de los jugadores fichados y, por qué no decirlo, la edad de los mismos: Diarra, Cassano, Reyes o Emerson, por poner sólo algunos ejemplos, serían si acaso suplentes en el equipo que Capello hizo campeón hace diez años. Pero, como dije al principio, interpreto que mi lectura no debe coincidir con la que hicieron presidente, director deportivo y entrenador este lunes en Valdebebas. El proyecto se les quedó en "pro". Era necesaria mucha generosidad, pero nadie la tuvo. Ahora habrá que esperar a que la justicia decida qué hacer y, después de tanto desatino acumulado, los madridistas deberán rezar mucho y hacerlo lo más deprisa que puedan. Y, de ser cierto eso que dice el refrán de que para aprender a rezar no hay como viajar por el mar, ya veo a Florentino alquilando el "Pitina II" por horas. Se va a volver a forrar.

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