El penúltimo raulista vivo

Presentada en el Camp Nou la bomba de relojería

Ayer se presentó con la camiseta del Barça el "mohicano macarra de imagen estrafalaria" (Luis Mascaró), la "bomba de relojería de vida complicada y perversa" (José María Casanovas), el jugador "más efectista que efectivo, ya saben, tipo Robinho" (José María Batlle). A mí Neymar, que es del futbolista que estamos hablando, me parece un chico con un futuro deportivo envidiable y que puede triunfar en Europa si, a diferencia de otros compatriotas suyos, acaba acoplándose. Mientras tanto, el club azulgrana deberá esperar y ponerse a rezar para que esos 57 millones de euros que dice José María Bartomeu (son más, claro) que han pagado por él no sean una inversión ruinosa... como por ejemplo la del Real Madrid con Kaká.

Neymar se sabe la letra ("Messi es el mejor del mundo y yo vengo a ayudar") pero también habrá que esperar para conocer si la música del día a día acaba calando en él. También se sabían la letra Eto'o, Ibrahimovic, Bojan o el propio Villa, que está con pie y medio fuera, y todos acabaron convirtiéndose en el último mono de la orquesta. Y, a diferencia del propio jugador (que dice, más en un ejercicio de falsa modestia que otra cosa, que no vale lo que han pagado por él) yo sí creo que vale esa millonada. Neymar vale 57 millones porque alguien los ha pagado por él, punto final. Pero el 26 de mayo dije que ponía el cronometro en marcha para saber cuánto tardaban CiU, los verdes de Europa o Elena Salgado en criticar el despilfarro culé... y aún sigue corriendo.

A quien tiene que explicar Rosell la inversión que el Barcelona ha hecho con Neymar es a sus socios, que son los dueños del club, del mismo modo que a quien tenía que explicar Pérez la inversión que Real Madrid hizo con Cristiano era a sus socios, que también son los dueños del club. Aún así convendremos que quien menos explicaciones debe dar sobre sus inversiones es el club de fútbol más rico del mundo, que es el Real Madrid. Por cierto que Bartomeu le está pillando el gustillo a eso de mentir. Mintió cuando aseguró que Abidal seguiría y miente ahora cuando dice que el Barcelona ha tenido que pagar 57 millones por la intromisión del Madrid. La intromisión, si es que puede llamarse así que yo no lo creo, fue del Barcelona puesto que el primero en interesarse en el chico fue el Madrid.

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