El penúltimo raulista vivo

Por tres minutos de Isco...

En tres minutos sobre el campo, a Isco le dio tiempo para meterle un gran pase en profundidad a Odriozola que acabó en un magnífico centro que Mariano remató al más puro estilo de Carlos Santillana, probablemente el mejor cabeceador del fútbol español y europeo. Isco justificó su presencia de esos tres minutos sobre el campo y supongo que la lucha de su entrenador es que, si le saca quince, justifique su cuarto de hora. Es probable que Solari no cuente con él, es seguro que jugador y entrenador no van a quedar después del partido para irse juntos de cañas y es posible que, si uno u otro dejaran de pertenecer al Madrid, no vuelvan a coincidir jamás, pero a Solari no se le puede criticar por ponerle y por no ponerle, por sentarle en el banquillo y no sentarle, por llevarle a la grada y no llevarle. Porque si al entrenador del Real Madrid le criticamos por sacarle 3 minutos al campo, lo más probable es que, en el futuro, elimine de un plumazo su problema dejándolo en el banquillo o quien sabe si en la grada o, llegado el caso, no convocándolo.

Cuando parecía que el debate sobre Isco estaba muerto a base de buenos resultados del equipo y enterrado con los goles de Benzema... ahora regresa por esos 3 minutos. Una buena forma de defender a Isco de quienes, al parecer, pretendemos destruirlo sería justamente emplear ese escasísimo tiempo que el malagueño estuvo sobre el terreno de juego y utilizarlo como palanca para tratar de mover la voluntad de Solari, que parece rocosa al respecto. Me parece que Isco es un fenomenal jugador de fútbol pero no soy isquista; quiero decir que Isco me parece un buen jugador de fútbol pero no creo que sea el crack mundial que algunos nos quieren pintar; si yo fuera isquista, que ya digo que no lo soy, utilizaría esos 180 segundos para hablar en positivo de lo que un futbolista de su talla podría hacer en 5.400. Pero no, no se utilizan esos 3 minutos para hablar bien del malagueño sino mal del argentino y, de nuevo, otra vez, se saca a colación el famoso palabro: "Estatus".

El estatus, si váis al diccionario, no es más que la posición, escala social o económica a la que pertenece una persona. El estatus de un futbolista del Real Madrid en su vida civil, por decirlo de alguna forma, es privilegiado, lo es porque no se pertenece a la plantilla del mejor club deportivo de la historia si no tienes algo especial. Pero si el director de esos 24 privilegiados, que es su entrenador, traslada el estatus al vestuario... está muerto. Tu estatus lo mantienes o lo borras tú sobre el campo, jugando, marcando, corriendo, siendo decisivo, mostrándote, pidiéndola... Como los otros 23, Isco forma parte de una plantilla y está a disposición del entrenador para disputar un minuto o sesenta, dos o setenta, tres o todo el partido. Si Isco no puede jugar 3 minutos porque su estatus lo prohíbe, lo que en el fondo estamos trasladando al exterior es que, por ejemplo a Llorente, que estaba también en el banquillo, sí se le puede humillar... porque aún carece de dicha posición en el vestuario.

Por lo demás, el estatus viene y va y lo empleamos según nos conviene. Isco forma parte de un equipo de auténtica leyenda, un equipo que ha ganado 3 Copas de Europa seguidas y 4 en 5 años, pero cuando hayan pasado 100 y echen la vista atrás, sinceramente pregunto: ¿Al recordar a este equipo mencionarán a Isco entre los 10 primeros?... Lo dudo. Ojalá Solari gane este debate, y me explico. El entrenador del Real Madrid va ganando por ahora el debate porque el equipo ha remontado, pero el único modo que tiene de ganarlo definitivamente es por aplastamiento. Zinedine Zidane ganó el debate de James Rodríguez por aplastamiento de títulos, de lo contrario aún se seguiría hablando de la calidad del colombiano. O Solari gana Liga o Copa de Europa o ambas o habrá perdido porque, por supuesto, si el Madrid no gana un título mayúsculo habrá sido inevitablemente por no haber sabido exprimir la magia del centrocampista malagueño. El estatus de Solari sí que es complicado, Isco lo único que tiene que hacer es esperar. Y, si el Madrid lo gana todo, salir. Ofertas no le van a faltar.

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