El penúltimo raulista vivo

¿Por qué?... Por nada

¿Cómo dejar a un lado el componente emocional del fútbol?... En una escena de la maravillosa El secreto de sus ojos de Juan José Campanella, Pablo Sandoval, a quien da vida Guillermo Francella, le dice lo siguiente a Benjamín Esposito, interpretado por Ricardo Darín: "¿Te das cuenta Benjamín?... El tipo puede cambiar de todo... De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios... Pero hay una cosa que no puede cambiar: no puede cambiar de pasión". El éxito del fútbol, el secreto de un deporte capaz de movilizar millones y millones de personas por todo el mundo, la clave de su universalización no radica tanto en la estética sino en la pasión que levanta. Sin esa pasión a la que hacía referencia Sandoval simplemente no existiría el fútbol o, en su caso, no tendría la importancia que hoy tiene; el fútbol estaría perdido sin la pasión de los aficionados, directivos, jugadores, periodistas...

Preguntado el otro día por qué equipo quería él que ganase la Champions, si Barcelona o Manchester United, Iker Casillas, capitán del Real Madrid, el adversario deportivo por antonomasia de los culés, dijo que iba "con el fútbol". Otros, como Pepe o Guti, éste último vía Turquía, fueron más claros y no tuvieron inconveniente alguno en reconocer que preferían que la cuarta la ganase el equipo inglés. Normal. Al contrario pasaría igual. ¿Por qué?... Porque, más que cualquier otra cosa en el mundo, más que goles, regates, filigranas o paradas espectaculares, el fútbol es pasión, pasión pura y dura, pasión en vena, irrefrenable pasión. A Casillas se lo habrían comido literalmente por los pies si hubiera dicho que él quería que la Champions la ganara el Barcelona, el eterno rival, el club que acaba de denunciar a José Mourinho.

Y yo también me pregunto lo siguiente: ¿Por qué?... ¿Por qué debería querer un madridista que hoy ganara la Champions un equipo a cuyo organigrama perteneció no hace mucho un director general que nos llamó chorizos a todos los españoles?... ¿Por qué debería querer un madridista que hoy ganara la Champions un club que lleva acusando al Real de robar y de atracar desde tiempos inmemoriales?... ¿Por qué debería querer hoy un madridista que hoy ganara la Champions un equipo del que forman parte aficionados que le hacen un "calvo" al Rey de España u otros que pitan, abuchean y humillan el himno nacional?... ¿Por qué debería querer un madridista que hoy ganara la Champions un equipo presidido por un caballero que no sabe si prefiere que el Mundial lo gane España o Brasil?... Creo que la respuesta a todas esas preguntas es exactamente la misma: por nada.   

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