El penúltimo raulista vivo

Por encima del cadáver deportivo de Michel Platini

El método no es nuevo: se conceden 30 puntos para el campeón, 15 para el finalista, 10 para los semifinalistas, cinco para los cuartofinalistas y... ¡a contar!... Emplees el sistema que emplees, y L'Equipe ha elegido éste que acabo de relatar, lo vistas como lo vistas y le des las vueltas que le des, el Real Madrid siempre tiene que salir al final como el mejor equipo de la Copa de Europa, el número uno. Así ha sido, claro, y los merengues aparecen primeros de un ránking en el que aparecen por detrás suyo Milan, Bayern de Munich, Barcelona, Liverpool, Manchester United, Ajax, Benfica, Juventus e Inter de Milán. Nada nuevo bajo el sol, ninguna sorpresa, aunque la noticia haya dado la vuelta al mundo por ser el Madrid el protagonista de la noticia y L'Equipe el autor de la misma. Los franceses no nos cuentan nada que no supiéramos ya antes.

Tampoco la UEFA nos cuenta nada que no supiéramos antes. Mientras L'Equipe ensalza y rinde tributo al mejor equipo de Europa y uno de los que con más esfuerzo colaboró en la creación de lo que actualmente se conoce como Champions, la revista oficial del máximo organismo futbolístico continental publica un artículo en el cual se denigra a los jugadores ingleses que han pasado por la casa blanca. Es de tan mal gusto la información que, pudiendo abrirla con una fotografía de Beckham o de Mc Manaman, quien por cierto conquistó la Copa de Europa vistiendo la camiseta merengue, lo hacen con una de Laurie Cunningham, un tipo maravilloso y un gran jugador de fútbol que tuvo la mala suerte de matarse en un accidente de tráfico. Entre la batería de golpes bajos que la revista de Platini asesta al Real Madrid se encuentra ese tan recurrente y vacío de contenido de compararle con los Harlem Globetrotters.

El artículo no ganará por supuesto el Pulitzer y nadie habría hablado de él si no fuera porque sorprende su animadversión viniendo de donde viene, de un organismo cuyo único objetivo debiera ser organizar correctamente todas las competiciones, tener contentos a los clubes y, por encima de todo ello, mostrar una ecuanimidad y objetividad en el trato hacia ellos. Sería terrible e igualmente denunciable que la UEFA se mofara del modesto e inexperto Otelul Galati; que lo haga con el "Rey de Europa", el club que más prestigia la Champions, supone sin duda la prueba definitiva de que Michel Platini, que ya había pedido un celo arbitral especial para con Leo Messi, no piensa levantar el pie del acelerador y que habrá que ganar la décima por encima de su cadáver deportivo. Tendrá más mérito hacerlo.

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