El penúltimo raulista vivo

Por cierto: penalti y expulsión de Benatia

Insisto una vez más en lo que dije anoche en El Chiringuito: después de todo, después de un partido desastroso que metió incomprensiblemente el miedo en el cuerpo a los jugadores del Real Madrid al encajar el primer gol en el minuto 2 de partido; después de noventa minutos sin sentido en los que nadie, salvo Isco, Cristiano y Modric, quiso el balón; después de que el Bernabéu pensase en serio que la Juve sería capaz de remontar el 0-3 de la ida, lo relevante es que la bolita del equipo blanco estará mañana en el sorteo de las semifinales de la Champions... ¡por octava vez consecutiva! Será, por cierto, como casi siempre, la única bolita que, debajo del nombre, llevará escrito lo de "Spain", así que no acierto a comprender cómo es posible que el objetivísimo periobarcelonismo, perioatletismo, periovalencianismo y todos los "perios" de España estén tan tristes: el campeón de Europa nos seguirá representando.

Lo que más oí ayer es eso de que "hay que sacar conclusiones". Claro que hay que sacarlas, evidentemente que hay que sacarlas. Otra cosa es que, si los jugadores vuelven a verse en una situación similar, no vayan a salir al campo otra vez como lo hicieron ayer, pensando en qué rival les tocará en semifinales. No entendí la puesta en escena madridista, no comprendí la endeblez defensiva ni la ansiedad, que debería haber sido para el otro... pero se pasó, que es lo importante. Porque el dolor de lo presenciado anoche durará 24 horas, no más, y el trago pasará con el sorteo de mañana a mediodía. Y si el Real Madrid gana La Decimotercera, que a la vista de lo ocurrido en la eliminatoria contra la Juve no es misión sencilla, absolutamente ningún madridista se acordará del 1-3 y de que el equipo estuvo en un tris de protagonizar una de sus noches más trágicas.

Por cierto: fue penalti. Fue penalti claro de Benatia sobre Lucas Vázquez aunque entiendo que la Juve arme tanto revuelo porque debe ser durísimo remontarle un 0-3 al Madrid, tenerlo contra las cuerdas de la prórroga y que un futbolista del Real se quede solo delante de Buffon y tengas que arrollarle por detrás. Penalti claro, aunque también hay que tener las narices de Oliver para pitarlo en esa situación. Está tan atrincherado el periodismo deportivo, y no sólo el español, que aquí los madridistas dirán que fue penalti y los antimadridistas hablarán de robo mientras que allí, en Italia, los juventinos dirán que fue un robo y los antijuventinos dirán que fue penalti de Benatia. Para mí fue penalti pero para Manuel Bruña, jefe de sección del Mundo Deportivo, era "penalti porque Benatia arrolló a Lucas Vázquez en la última acción del partido" a las 00:24 horas y a las 01:46 horas pasó a ser "un penalti más que polémico de Benatia". Y luego se molestan conmigo porque les llamo periobarcelonistas cuando en realidad son otra cosa.

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