El penúltimo raulista vivo

Ponen la Liga mirando a Cuenca

No es de extrañar que Guardiola, cuyo comportamiento durante todo el partido contra el Levante rozó el más puro y duro histerismo, vea ahora la Liga un poquito menos imposible que antes. El asistente de Teixeira Vitienes observó penaltito en una acción de Botelho sobre Cuenca que a su jefe, sin embargo, le pasó totalmente inadvertida. "Penaltito", esa fue precisamente la expresión utilizada por Ángel Cappa para tratar de definir una jugada cuyo valor para el Barcelona es mucho mayor que esos dos puntos de más que ahora mismo suma en su casillero: de haber salido de Valencia a 6, el equipo azulgrana lo tendría casi todo perdido y el Real Madrid afrontaría esta recta mortal de la temporada con algo más de tranquilidad. Pero no será así: pusieron al Levante, y de paso a la Liga, mirando a Cuenca.

A diferencia de don Pep, no seré yo quien achaque jamás a Clemente, ni a ningún otro entrenador, el modo que tenga de plantear sus partidos; cada cual hace lo que puede con lo que tiene, y el planteamiento ultradefensivo del Sporting de Gijón en el campo del equipo que justamente ayer igualó el récord histórico de goles a favor conseguido en su día con John Toshack en el banquillo no hace más que responder a la situación y a la clasificación tanto de uno como de otro. Los asturianos, claro, vinieron a cerrarse atrás, y el gol de De las Cuevas, por cierto de penalti, vino a complicar aún más las cosas. No habrá ya partidos sencillos, del mismo modo que no tengo la menor duda de que al Madrid le hará falta llegar a los 97 puntos y batir todos y cada uno de los registros de este y otros campeonatos para ganar el título. Mejor. Más interesante.

No quiero pasar por alto el hecho, anecdótico si se quiere pero no por ello menos relevante, al que antes hacía referencia. 107 goles, idéntico número de goles al logrado por aquel equipo santificado, y con razón, de la temporada 1989-90 en el que mandaba la famosa Quinta del Buitre. De mantener la progresión hasta el final, el Real Madrid se dispararía hasta los 123 goles, a una media de 3,2 por partido. De nada le servirá por supuesto eso al luso si al final su equipo no acaba superando al Barcelona en la clasificación porque, tal y como afirma Mou tan atinadamente, "el segundo es el primero de los últimos", aunque el dato sea muy curioso y más teniendo en cuenta quién lo protagoniza, ni más ni menos que uno de los técnicos más defensivos de la historia del fútbol mundial, ¿a que sí?...

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