El penúltimo raulista vivo

Pollice verso

A la grey barcelonista le molesta mucho que se hable de lo que resulta obvio, de eso que todo el mundo que no ciegue adrede sus ojos con una venda de prejuicios ha podido contemplar a lo largo de esta última semana: Stark dejó la eliminatoria herida de muerte con la injusta expulsión de Pepe, marcando también de paso el partido de vuelta con la ausencia de un jugador que resultó clave en la victoria de Copa, y De Bleeckere la remató anulando el gol de Higuaín; ninguno de los dos colegiados, por cierto, era de nacionalidad portuguesa: hasta eso supo desactivar con su habilidad habitual Pep Guardiola. Me dicen que el miércoles pasado Florentino Pérez le echó una bronca de padre y muy señor mío al delegado de la UEFA, y que el ciudadano en cuestión agachaba la cabeza y no hacía más que repetir que sí, que sí, que sí, como dicen que se hace con los locos o con los tontos. Otra tomadura de pelo más.

Pollice verso. Los romanos utilizaban esta expresión latina para exigir la muerte del gladiador derrotado. No hay más que echarle un rápido vistazo al organigrama de la UEFA para darse cuenta de que el Real Madrid ha sido ajusticiado al grito de "¡pollice verso!"... Michel Platini, un hombre que se ha caracterizado por sus durísimas críticas a la política de fichajes emprendida por Florentino Pérez, es el presidente; Angel Villar, Joan Laporta, a quien tantísimo debe el presidente de la federación española, y Joan Gaspart están en despachos clave, ese tipo de puestos desde los que una eliminatoria tan ajustada puede inclinarse de un lado u otro de la balanza. Hasta el tiro de Mourinho contra UNICEF, que algunos aportaban como prueba irrefutable de que el técnico merengue estaba empezando a desbarrar, iba centradito e impactó en la diana de ese misterioso caballero turco llamado Senes Erzik.

Veo, sin embargo, aspectos positivos para el Real Madrid. Lejos de ser apabullado, aplastado, sepultado por el fútbol del mejor Barcelona de la historia, el equipo merengue se ha mostrado competitivo hasta el último minuto y, como suele suceder en los chistes malos, al rescate de los culés han tenido que acudir un francés, un alemán y un belga. La primera temporada de Mourinho ha sido muy buena, y no sólo por la Copa y porque haya estado peleando como un león por la Liga y por la Champions, sino también porque ha empezado a cambiar cosas de dentro del club que rechinaban un poco. La política informativa, que en el Barcelona funciona como un reloj, ya lo hace también en el Real, y el entrenador, el director general y los jugadores reman en la misma dirección. La temporada que viene, con más calidad aún abajo y más tesón arriba, el Madrid volverá a ser candidato a todo. Este es el camino. Y es, por cierto, hora también de que el todopoderoso presidente de ACS demuestre que a él no se le puede tomar por tonto. A ver si la próxima vez el pulgar lo utiliza él.

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